domingo, 20 de marzo de 2016

La “nueva relación” con Cuba admite que Venezuela perdió otro aliado




Todo tiene su final.
Tal cual la solidaridad revolucionaria de Cuba con Venezuela se sigue desvaneciendo en el tiempo solo aliviada por la retorica oficial de ambos países.
Pero en lo práctico ya Cuba sacó lo que iba a sacar de Venezuela y ahora ya no tiene interés en asociarse para lo fundamental con el socialismo bolivariano.
Todo comenzó con esa jugada magistral de Obama al reinsertar a Cuba al sistema hemisférico Latinoamericano.
El primer coletazo fue el alejamiento y un total replanteo de las relaciones con Venezuela.
En el medio de esta puja quedaron atrapadas en las bóvedas del Banco Central de Cuba parte de las reservas de oro de Venezuela otorgadas como garantía por las asesorías cubanas a misiones y otros.
En otras palabras el pragmatismo a la cubana cobra por punta y punta.
Al gobierno venezolano le sacó oro y petróleo a cambio de “espejitos”.
De la mano de los EEUU, Cuba regresa gloriosa al mundo capitalista del cual tanto abjura el gobierno venezolano.
Cuando Cuba le dijo a Venezuela que no devolvería el oro otorgado en garantía ya las cosas no pintaban bien.
Según Cuba la cuenta aun sobrepasa los servicios prestados y en un acto de generosidad revolucionaria no cobrarán el excedente.
Mientras Cuba fortalece un nuevo esquema de relaciones con los Estados Unidos a Venezuela solo le queda ir a la isla y entrar por la puerta de la cocina como le tocó a Maduro.
Y es que hasta para Cuba Venezuela es un aliado incómodo.
El problema para Venezuela es que como el gobierno ensalzó tanto las relaciones revolucionarias con Cuba admitir que ha sido víctima de robo y traición seria sencillamente vergonzoso.
Sobre esto el gobierno y el PSUV se muerden la lengua y prefieren pasar agachados, con ambas rodillas en tierra pues.
Ya la canciller Delcy Rodríguez lo admitió ayer “Hay inmensas potencialidades que marcan hoy una nueva etapa en esta relación porque también marcan una nueva coyuntura que vive Cuba y que vive Venezuela...”
La nueva etapa en la nueva coyuntura de las relaciones entre Venezuela y Cuba están marcada por mayor aislamiento de Venezuela del sistema hemisférico americano.
Mientras los otros países socialistas de la región afianzan sus relaciones con los EEUU Venezuela se queda sola.
Esta nueva etapa caracterizada por el papel de Cuba como modulador del conflicto interno en Venezuela, a petición de los EEUU, podría crear las condiciones para una intervención internacional si los desbalances políticos en Venezuela  no se corrigen.
Decir esto no es traición a la patria.
Simplemente es geopolítica.