domingo, 20 de marzo de 2016

Entre Líneas/Maduro colombiano, Istúriz prevenido




I. Prevenido. Aristóbulo no sólo es el punto catalizador entre gobierno y oposición. Aristóbulo Istúriz es de hecho el hombre elegido por el gobierno y el PSUV para dirigir el país en una eventual transición y muy posiblemente sea el candidato del oficialismo en las elecciones de 2018. El fracaso de Nicolás Maduro como gobernante dada su notoria incapacidad e ineptitud le ha costado a la revolución bolivariana importantes reveses electorales. La incapacidad de Maduro contrasta con la eficiencia burocrática de Aristóbulo a quien en el PSUV ya ven como el elegido y virtual candidato presidencial en las elecciones de 2018. O antes si prospera la acción contra Nicolás Maduro por su doble nacionalidad.
II. Ni elecciones, ni nada. Dado el férreo control del régimen sobre el TSJ y el CNE las elecciones de gobernadores y las consultas populares para destituir a Maduro dependerán de lo que le convenga al gobierno. Hay dos tesis en el PSUV. Una es negar cualquier consulta popular pero ir a las elecciones regionales. La otra tesis, que sigue ganando apoyo, es evitar cualquier elección o consulta popular este año sin asumirlo en forma directa. El pretexto seria la crisis la crisis económica que atraviesa el país. Esto significa usar la fuerza de un TSJ viciado para frenar cualquier consulta popular (enmienda o revocatorio) y al CNE para boicotear las elecciones de gobernadores. Ya el CNE ha insinuado que no hay recursos para las elecciones.
III. Racionamiento feroz. En el alto gobierno y el PSUV anticipan que las semanas por venir serán peores. Están conscientes de la incapacidad operativa del gobierno para atender la escases de alimentos y medicinas. Esta severa crisis golpea por igual a chavistas y opositores. El costo político para el chavismo ha sido brutal. Hay literalmente un abandono masivo de las filas del PSUV. Para hacer frente a su propia crisis electoral el gobierno ha ensayado varias estrategias que le permitan detener el éxodo de militantes. Una de estas estrategias es la “carnetización.” El objetivo es determinar con precisión matemática quienes en verdad son “patria o muerte” con la revolución para asegurarles el acceso a comida y medicinas que serán aun mas escasos y que no estarán a disposición del resto de la población. Ya en el pasado PSUV y gobierno han cruzado exitosamente la data de militantes con beneficiarios de las misiones.
IV. Colombiano. Según la Constitución de Colombia al ser hijo de madre colombiana Nicolás Maduro es colombiano. No hay evidencia que Maduro haya renunciado a la nacionalidad colombiana por lo cual tiene doble nacionalidad. Según a Constitución de Venezuela para para ser Presidente de la República no se puede tener doble nacionalidad. Solo hace falta que una instancia del poder publico, bien sea el TSJ o la Asamblea Nacional, así lo declare para activar el proceso de su destitución. La comisión de la AN que investiga el caso debe entregar su informe en los próximos días. Aristóbulo Istúriz esta prevenido al bate.
V. Angustia. Hay bastante preocupación en el gobierno, el PSUV y las FFAA por la doble nacionalidad de Nicolás Maduro. Aumentan los indicios y las sospechas que Maduro es efectivamente colombiano. No hay evidencia que en ningún momento Maduro haya renunciado a su nacionalidad colombiana. Frente a este hecho ni siquiera los más recalcitrantes chavistas en el TSJ y las FFAA podrían ser indiferentes. En su afán por fabricar pruebas y articular una respuesta el gobierno ha tenido que admitir a los suyos, en su intimidad, la verdad verdadera. Y esto tiene de cabeza a operadores como Calixto Ortega a quien le han encargado la misión de preparar un proyecto de decisión que justifique la ilegalidad para ser refrendado para la mayoría del TSJ. ¿Lo firmaran?