domingo, 13 de marzo de 2016

El régimen juega al desgaste y la desesperanza



El régimen de Maduro y el PSUV han sido sobrepasados por la crisis.
No hay política económica y las medidas cambiarias aumentan el caos financiero.
Esto se traduce en la agudización de los problemas cotidianos.
Escasez e inflación depauperan a las familias venezolanos.
Es evidente que el chavismo oficialista ha perdido apoyo sustancial no solo de los venezolanos sino igualmente de sus propias bases.
A estas alturas el gobierno solo cuenta con las FFAA y el TSJ para seguir gobernando.
Aunque haya perdido totalmente su legitimidad el régimen aun controla los resortes del poder del estado para imponerse.
Este control ha creado una situación de bloqueo institucional a cualquier iniciativa constitucional y democrática de cambio.
Ante la perdida de apoyo popular el único recurso defensivo que le queda al gobierno es... esperar.
Esperar a que el tiempo pase y las contradicciones en la oposición aumenten.
Esperar llegar con ansiedad cruzar el puente hasta el 2017 para ubicarse en la otra mitad del periodo presidencial.
Esperar que un golpe de suerte ocurra en los próximos meses y los precios del petróleo se recuperen.
Pero fundamentalmente el juego de la espera apunta al desgaste de la oposición.
La Venezuela de junio de 2016 será muy diferente a la de hoy y seguramente la de Enero de 2017 será totalmente irreconocible.
El desgaste busca disminuir la potencia que logro la oposición el 6D y prepara el terreno para lo que en cualquier momento será la batalla política que se definirá con votos.
La desesperanza y la frustración juegan por igual en contra del gobierno y de la oposición.
Pero el gobierno ya esta fundido en términos de apoyo popular.
Aquí lo novedoso es que el gobierno arrastre a la oposición en su caída libre.
La situación política y social que vive Venezuela es inédita.
La oposición necesita igualmente de una estrategia inédita y creativa para derrotar al régimen.
La oposición, sin quererlo, bien podría estar haciéndole el juego al régimen en su estrategia de desgaste.
Aumentar el ruido, la confusión y la dispersión en el debate sobre como salir de Maduro solo ayuda al quien esta en el poder.