sábado, 5 de marzo de 2016

La falsa ética socialista




La doble moral socialista esta inspirada en una ética falsa.
Por alguna razón perversa la moral socialista condena toda la corrupción de la IV República pero alienta, anima y alimenta la corrupción en el régimen socialista bolivariano.
Nunca en la historia republicana de Venezuela se había saqueado en forma tan canalla e inmisericorde el erario publico.
Ni siquiera en gobiernos de AD y COPEI se había llegado al extremo de manejar indistintamente los recursos del estado al servicio del partido de gobierno.
No por el hecho de ser disimulados a los adecos y copeyanos hay que perdonarles la corrupción.
Esa corrupción es tan condenable como la que hoy comete el partido de gobierno.
La doble moral socialista se excusa para seguir robando sin controles con el argumento que esos recursos son para el pueblo.
Entonces según la nueva ética socialista si se roba en nombre del pueblo esa inmoralidad es aceptable.
A diario se ven vehículos oficiales, logística militar y recursos del gobierno al servicio particular de funcionarios corruptos.
Los militares manejan a su antojo presupuestos con el criterio de partidas secretas y secreto de estado.
En este régimen nadie rinde cuentas.
Desde el Presidente de la República hasta las juntas comunales que manejan recursos oficiales no relacionan sus gastos a ningún organismo contralor.
La corrupción administrativa en este régimen ha crecido como un cáncer pestilente que devora la médula del gobierno.
El pueblo chavista, el que aun siendo fiel a las falacias de la revolución no goza de los privilegios de los enchufados, resiente el saqueo más grande que se haya cometido en la historia de Venezuela.
Lo resiente además porque recuerda que por muchísimo menos Hugo Chávez trato de derrocar a Carlos Andrés Pérez en 1992.