viernes, 4 de marzo de 2016

¿Hay estrategia en la oposición?




Ayer la oposición anunció un conjunto de acciones para sacar a Maduro de Miraflores: Renuncia, revocatorio y enmienda.
La propuesta pareciera tratar de cubrir todos los ángulos posibles para sortear obstáculos que surgirán en el camino.
Algo así como, si falla A entonces tenemos B, si falla B activamos C.
La simultaneidad pareciera ofrecer más opciones en caso de que una o dos de las opciones se vean neutralizadas.
El problema con esta propuesta es que igualmente diversificará los esfuerzos de la oposición en lugar de concentra la energía en un solo punto de manera efectiva.
Pareciera que la oposición entiende que la correlación de fuerzas no le es favorable en este momento y en lugar de tratar de reproducir condiciones mas favorables prefiere “hacer más cosas” para sacar a Maduro.
Eso es un ejemplo típico de voluntarismo.
El régimen será derrotado no en la medida que se haga mas o menos fuerza para sacarlo del poder, si no en a medida que se haga lo que efectivamente hay que hacer.
No es un juego de palabras.
Es el juego del poder.
Es evidente que TODAS las opciones que intentará activar la MUD para sacar a Maduro de Miraflores se van a estrellar con las murallas institucionales del TSJ y el CNE.
Lo del TSJ se sabe desde diciembre.
Es una guerra avisada.
No puede haber sorpresas cuando el TSJ produce sentencias chimbas para cercenar las facultades Constitucionales de la Asamblea Nacional.
Pero mientras la AN no desmote el andamiaje de corrupción instalado en el TSJ eso no va a cambiar.
Llama la atención que la oposición haya decidido primero cuales serán los mecanismos para impulsar el cambio político sin antes resolver la confrontación fundamental y definitoria con el TSJ.
Esto han debido abordarlo en las primeras dos semanas de sesiones de la AN.
Cada semana que pase será más difícil y complicado porque le otorga al régimen mayor margen para maniobrar.
Además la situación en la calle es muy volátil y podríamos vernos en un clima social hostil tanto para el gobierno como para la oposición ante el aumento de la desesperanza y la decepción.
Es posible que la oposición tenga una estrategia.
Es factible que detrás de las acciones anunciadas ayer haya un programa estratégico.
Pero desde afuera no se ve.
Desde afuera solo se ve un conjunto de acciones voluntaristas y bien intencionadas para desplazar a Maduro apostando mas a la debilidad del gobierno que a las fortalezas de la oposición.
Por demás esta decir que la MUD y su mayoría en la AN tienen la grave responsabilidad de conducir exitosamente la lucha opositora.
Errores de estrategia o calculo bien podría terminar en una derrota imperdonable derrota política.