miércoles, 24 de febrero de 2016

Ni los chavistas quieren a Maduro




Los números de DatinCorp confirman lo que se respira en la calle.
Nadie quiere a Nicolás Maduro.
Ni siquiera los Chavistas.
Estos son los números:
70% considera a Maduro incompetente para resolver la crisis.
65% no aprueba su gestión.
De quienes desaprueban su gestión más de un tercio son chavistas.
Si Maduro no cree en las encuestas entonces que vaya a una de esas épicas colas de Mercal.
Allí hay mucho chavista que le podrá decir como se siente.
Maduro tiene un problema grave de legitimidad y credibilidad.
La gran mayoría de los venezolanos, chavistas incluidos no lo reconocen como capaz de atender la emergencia que se vive.
Pero además de esto, todos los esfuerzos que hace el gobierno ara atender la crisis, aunque sean de buena fe, se estrellan con la incredulidad de un pueblo al que le han mentido permanentemente.
Nadie cree en Maduro cuando dice ante los micrófonos que la situación va a mejorar con los motores de la revolución.
Palabras huecas. Retórica. Paja.
En otras palabras, Nicolás Maduro, como Presidente de la República, es un cartucho quemado que debe ser reemplazado antes que su desempeño incapaz siga haciendo mas daño.
Si al PSUV le vale poco el daño que Maduro le hace al país entonces debería considerar que el fracaso de Maduro esta llevando al foso los activos electorales del partido oficialista.
La renuencia -¿necedad?- en admitir el fracaso le costará más caro al PSUV en lo político que a Maduro en lo personal.
Una lógica basada en el pragmatismo podría dictar un nuevo giro estratégico: Sacrificar a un hombre para salvar la revolución.
Antes de que sea demasiado tarde.
¿Se atreverán?