viernes, 12 de febrero de 2016

La oposición amarra su destino a la enmienda




La mayoría de la oposición parece inclinada a aprobar la enmienda Constitucional para recortar el periodo de Nicolás Maduro.
El objetivo es promover el cambio político por la vía de recortar el mandato Presidencial de 6 a 4 años, aplicarlo retroactivamente al actual Presidente y convocar a nuevas elecciones.
Hemos advertido que uno de los peligros que corre la actual Asamblea Nacional es quedar aislada del país, arrinconada con buenas intenciones.
El debate sobre la forma de promover el cambio político debería trascender las paredes del Capitolio.
La AN debería convocar a una gran discusión nacional para legitimar el tema en lugar de asumir que es la única que controla la cábala de la política.
Escoger el mecanismo por el cual se tratara de remover a Maduro de la Presidencia es una decisión trascendente.
Con esto la oposición no solo esta definiendo su destino político sino el destino del país.
Solo bastaría una valoración equivocada de la actual coyuntura para lanzar al país por un despeñadero que incluso acabe con el piso político que hoy ha conquistado la oposición.
Por un exceso de cautela en el control del debate la AN podría terminar asumiendo una tesis que no tendría el consenso ni de todo el espectro de la oposición ni de amplios sectores del país ganados para la idea del cambio político.
La aparente “pasividad” y desgano del gobierno podría estar enmascarando una arremetida institucional mas brutal que lo que se ha visto hasta ahora.
La única defensa real de la oposición frente a futuras arremetidas del régimen es la calle, el pueblo.
Cualquier propuesta para sacar a Maduro debe sumar la mayor cantidad de voluntades y gozar de una legitimidad inobjetable.
Si esto no se entiende hay el riesgo que el intento pierda fuerza y se diluya en el pantano de la crisis que sacude al país.
Entonces habrá que comenzar todo el esfuerzo desde el principio.
Desde cero.