miércoles, 17 de febrero de 2016

Le toca al PSUV sacar a Maduro




El juego esta trancado.
Ni pa’tras ni pa’lante.
Hay un gobierno que no gobierna.
Pero que tampoco deja gobernar.
Todo parece indicar que la confrontación Asamblea Nacional-Miraflores se agudizara en los próximos días.
Se teme lo peor.
Esto seria que aun en el uso de sus facultades legislativas la Asamblea Nacional apruebe leyes y medidas que en la práctica no serán acatadas por ejecutivo por una variedad de razones.
Las opciones para salir de esta crisis política no lucen expeditas.
Los más optimistas vislumbran una consulta popular, quizás, para mediados de 2017.
¿Aguantaremos?
Por otra parte aumentan las presiones, internas y externas, ara que renuncie Nicolás Maduro.
Pero esto ni siquiera depende de el.
Esto podría ser el resultado de un complejo proceso de estrategia y decisión dentro del PSUV.
De todas las opciones en la mesa, la renuncia seria la más viable sólo si hubiese condiciones para ello.
Una eventual renuncia de Maduro pondría al PSUV al borde de entregar el gobierno.
Pero esto no quiere decir al borde de desprenderse del poder.
Aun les quedan importantes cuotas de poder institucional y militar que trataran de ser preservadas.
La lógica de esa decisión estaría inspirada en una necesidad justificada de preservación política para evitar la extinción total.
Tal como están planteadas las cosas hoy, no hay señales que muestren un movimiento para sacar a Maduro del gobierno desde el PSUV.
Al igual que en el gobierno el PSUV esta paralizado.
Su cúpula no sabe que hacer y duda.
Frente a la duda el curso de acción que se impone es dejar hacer y dejar pasar.
Dejar que los días sigan corriendo a ver si pasa “algo.”
No hacer nada también es una opción para el PSUV.
Es lo que emocionalmente le daría más refugio a una dirigencia que se niega a aceptar el derrumbe del socialismo del siglo XXI.
Pero el no hacer nada condena desde ya el futuro político del PSUV.
No del chavismo que es otra cosa.
Si el PSUV quiere sobrevivir políticamente a esta debacle política tiene que enfrentar sus demonios y comenzar por arreglar la remoción de Nicolás Maduro de la Presidencia.
Al PSUV le toca sacar a Maduro.
Más que una decisión política es una decisión existencial.