domingo, 6 de noviembre de 2016

Vaticano no se hace ilusiones con el régimen

La iglesia Católica sabe que el camino al reino de los cielos comienza aquí, en la tierra.

Sin acciones el camino a la salvación eterna se pierde en las declaraciones difusas de buena voluntad.

El Cardenal Claudio Maria Celli está claro.

El régimen de Maduro solo trata de usar a la iglesia para seguir quemando tiempo y evadir su responsabilidad.

Por eso el Cardenal no se hace ilusiones y dice “Aquí hay una delegación que no le tiene miedo a la violencia.”

Respetuosa manera de aludir al régimen y sus perversas intenciones.

Todas las declaraciones formales rechazan la violencia como una forma de resolver el conflicto en Venezuela.

Hasta la oposición apostó todo su capital político, aceptó la solicitud del vaticano y suspendió por 10 días las acciones de protesta.

Pero este acto de buena voluntad ha sido respondido por el régimen con más amenazas y más violencia.

Se acaba el tiempo.

Se desvanecen las ilusiones.

La necedad del régimen nos arrastra al final trágico que tanto teme el cardenal Celli.

¿Es necesario?