lunes, 7 de noviembre de 2016

Sin cambio político no habrá recuperación económica

Las distorsiones que ha creado el gobierno en la economía están acabando con Venezuela.

El modelo económico fallido basado en el estatismo y el clientelismo es lo que ha multiplicado la miseria y la pobreza.

Es el modelo socialista que fracasó y sigue fracasando porque no resuelve los problemas fundamentales de la economía y está diseñado para alimentar a las mafias cambiarias.

El régimen hábilmente intenta manipular la crisis humanitaria en su favor.

Trata de convertirla en el pretexto que justifique posponer el cambio político.

Maduro, Istúriz y Cabello dice con cinismo socarrón que mientras haya emergencia económica no habrá elecciones.

Se trata de un burdo intento de convencer a la opinión que cualquier iniciativa de cambio político o transición está desconectada de las necesidades reales de los venezolanos.

Dicen con desparpajo que con referéndum y con elecciones no se consiguen comidas ni medicinas.

La realidad es que si la dictadura chavista sigue en el poder no quedará país.

La ruina será total.

Con la misma gente que creó este desastre  es imposible reformar la economía para corregir sus distorsiones.

De un referéndum, de unas elecciones, de una Constituyente, de la caída de este régimen depende en definitiva que haya recuperación económica.

Esa es la trampa que se cocina en las mesas temáticas del diálogo.

Quemar los lapsos mientras al mismo tiempo se queman las alternativas para un cambio de modelo.

Sin cambio político no habrá milagro económico.

Sencillo.