sábado, 5 de noviembre de 2016

Contando los segundos hasta el 11

El régimen tiene clara su estrategia para mantenerse en el poder.

Estirar, estirar, estirar todo lo que más pueda los lapsos.

Destrozar las expectativas de la gente.

Desmovilizar y desacreditar a la oposición.

Para lograr esto cuenta con el apoyo de importantes operadores políticos como los expresidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernandez y Martin Torrijos.

Pero también ayuda la posición de absoluta neutralidad del Vaticano, institución que desconoce la perversidad y sinuosidad del régimen venezolano y asume de buena fe todo lo que este dice.

Ese es el juego del régimen.

Usar la mediación para alienar el diálogo, analizarlo y ponerlo al servicio directo de sus intereses.

¿Y la oposición?

La oposición se siente obligada a dar permanentes muestras y sacrificios de su vocacion democratica.

Como dijo Ramos Allup esas demostraciones de sinceridad y apertura con el régimen siempre tienen un grave costo político.

Es loable que la oposición de muestras de conviccion democratica, pero no al precio de cancelar la presión popular en la calle que es su única arma de combate.

Ni aunque el mismo Papa lo haya pedido se justifica el haber cancelados las movilizaciones de calle.

La tregua como se le ha llamado a esta suspensión de hostilidades entre gobierno y oposición ha debido ser una tregua activa, militante, vigilante como en todo guerra.

No un “me voy a la casa y regreso el 11 a ver que me dicen.”

La oposición en la MUD parece convencida que esa “tregua” de 10 días le permitirá regresar a la calle con la misma fuerza que antes si el gobierno no cumple con lo prometido.

10 días son una eternidad.

Aunque el descontento y la rabia seguiran ahi, y seguro en aumento, la credibilidad, el liderazgo y su ascendencia en las masas es lo que se juega la MUD.

El gobierno no cumplirá lo peometido, culpará a la oposición por el fracaso y esta deberá retomar la agenda democrática de la calle.

Ahora con 10 días menos.

Justamente cuando cada segundo cuenta.