lunes, 11 de enero de 2016

La derrota del voluntarismo




El voluntarismo es la tendencia que se impuesto en el seno del gobierno y el PSUV después de la derrota del 6D.

El voluntarismo aconseja que en lugar de hacer un análisis descarnado de la derrota y corregir los errores es preferible seguir trabajando, ahora mas, aunque sea en la dirección equivocada.

Por eso a pesar que el evento que sacudió los cimientos del gobierno y el PSUV ocurrió el 6D, a Nicolás Maduro le tomo casi un mes conseguir gente para integrar su nuevo equipo de gobierno.

Ningún dirigente importante del PSUV quiso inmolarse en lo que presienten es la fase final del proceso. No porque le quisieron sacar el cuerpo a Maduro, sino porque ponían como condición para integrar el gabinete un análisis critico de la gestión y un análisis de políticas.

Ambas peticiones han sido sistemáticamente negadas en el seno del partido.

Aunque el Presidente amenazó días después de las elecciones con un cambio de equipo de gobierno, no fue sino hasta un mes después que lo pudo anunciar.

Maduro, y la cúpula del PSUV que le aconseja, realizo decenas de reuniones y entrevistas con dirigentes y profesionales ligados a la revolución para integrar el nuevo equipo. Pero las reuniones resultaron una perdida de tiempo ya que solo buscaban candidatos que estuviesen dispuestos a seguir en lo mismo.

Y finalmente los consiguieron.

La nueva conformación del equipo de gobierno de Maduro es pobre y débil desde el punto de vista estratégico. Puro voluntarismo y mente positiva para seguir en lo mismo y esperar que la economía se recupere por si sola.

La debilidad del nuevo equipo ha sido detectada inclusive por los cuadros medios y las bases del PSUV  que no disimulan sus críticas en asambleas publicas y en portales como Aporrea.

La criticas mas extrema y virulentas contra Nicolás Maduro, su gobierno y la dirección del PSUV no han sido publicadas en el Nuevo País de Rafael Poleo. Las críticas mas acidas contra el régimen vienen desde los propios medios de la revolución que expresan el alto nivel de decepción y desengaño con el gobierno.

La debilidad de ese gabinete esta basada en su pobre concepción de la política y la realidad.

Si tan solo tuviesen oídos o sentido común para escuchar lo que sus propias bases les gritan seguro su desempeño seria mas acertado.

Lo cierto es que siguen encapsulados en su discurso de la guerra económica como justificación de todos los males que sufre el país.

Las encuestas lo han señalado muchas veces. Chavistas y opositores no creen en la guerra económica. Hay consenso en culpar al gobierno por el fracaso económico.

Y la opinión reflejada en las encuestas fue confirmada con votos el 6D.

La derrota de la tendencia voluntarista en el seno del gobierno esta asegurada. Es cuestión de semanas para que otras corrientes y facciones en el seno del PSUV y de las FANB comiencen a actuar con sentido más lógico de preservación.

Para entonces, la conversación nos será sobre las políticas económicas del gobierno sino como salir de Nicolás Maduro sin entregarle en bandeja de plata el poder a la oposición.-