viernes, 29 de enero de 2016

Gran Misión Vivienda y la derrota ideológica del chavismo


Los chavistas en general no son marcianos, ni extraterrestres. 
Me refiero a los chavistas de abajo, los que de buena fe apoyan al gobierno sin estar enchufados.
Son venezolanos que están hechos del mismo barro que el resto de nosotros.
Son venezolanos que sufren los mismos problemas y tienen las mismas aspiraciones espirituales y materiales que el resto.
A pesar de años de propaganda y lavado cerebral el gobierno no pudo cambiar el adn histórico de los venezolanos.
Esos venezolanos continuaron siendo orgullosamente chavistas pero siempre manteniendo distancia con esos conceptos de socialismo, trueque, y control los cuales históricamente han sido asociados a penurias y privaciones.
Ese chavismo ha llegado hoy a un punto de ruptura emocional con la revolución.
La aprobación de la reforma a la Ley de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) convertiría a los beneficiarios de este programa en plenos propietarios de sus viviendas.
El gobierno rechaza la propuesta y muy posiblemente se negara a ejecutarla con alguna protección del TSJ.
El rechazo del gobierno no esta inspirado tanto en la bofetada filosófica de reivindicar la propiedad privada en un régimen socialista. El rechazo viene de la convicción clientelar que perderá el control político sobre esas masas quienes a partir de este momento, ya plenos propietarios, no tendrán que agradecerle políticamente nada al régimen.
Y es una ruptura emocional porque muchos, millones quizás, de los beneficiarios de la GMVV no entienden como el gobierno del pueblo se niega a otorgarles ese beneficio que después todo se lo han ganado.
De la noche a la mañana vemos a quienes aun considerándose políticamente chavistas apoyan la propuesta de la oposición. Horror.
Ha sido difícil para el gobierno explicar como el ser propietario no es bueno para los beneficiarios de la GMVV.
Se podrá decir que la jugada de la oposición es igualmente clientelar al apostar recibir apoyo político por esta jugada.
Es posible.
Pero lo cierto, lo verdaderamente relevante aquí es notar que en mas de 15 años de revolución el régimen no logro taladrar su filosofía marxista y sus valores en las mentes y los corazones de estos venezolanos.
Aunque el gobierno califique como una desviación y estafa de la burguesía la reforma a la ley de la GMVV es muy claro que ese espíritu “pequeño burgués” siempre se mantuvo latente en el corazón de los chavistas.
Ese aspiración legitima de todo ciudadano en democracia de elevar sus condiciones materiales de vida y ser propietario choca contra las concepciones mas primitivas del régimen que nunca ha dudado en proclamar que hay que fabricar pobres para asegurarse su su base política.
Que los beneficiarios de la GMVV hoy quieran ser propietarios y por esa razón se encuentren enfrentados a la filosofía comunista del gobierno es una contundente derrota ideológica para una revolución que quedo desfasada históricamente desde su comienzo.