sábado, 9 de enero de 2016

El caos institucional beneficia al régimen

En materia económica el gobierno seguirá por el mismo camino todo lo cual indica que los problemas estructurales de la economía se multiplicaran en las próximas semanas.
 
El malestar con las políticas económicas del gobierno propinaron una importante derrota electoral. Amplios sectores que apoyaban la revolución ahora se sienten traicionados y abandonados. Aunque desde la cúpula del gobierno y el PSUV se nieguen a aceptarlo.

Pero si no hay remedios a corto plazo ese descontento que se expresó en un apoyo mayoritario hacia la oposición podría transformarse en caos y anarquía social que ni el gobierno o la oposición desde la Asamblea Nacional podrán canalizar.

Los estrategas del gobierno saben que el estallido viene. Quizás hasta lo esperan con ansiedad. Porque justamente el escenario del caos y el desorden es lo que podría reproducir las condiciones para que el gobierno se mantenga un tiempo más en el poder.

Una situación de caos social expresada en amotinamientos y saqueos le daría al régimen la excusa perfecta para continuar saltándose la legalidad y muy posiblemente obviar cualquier salida electoral que lleve a un cambio político, pacífico y Constitucional este año..

La designación de un gabinete económico que continuará la misma política de controles y la confrontación deliberada con la Asamblea Nacional buscan promover un caos institucional que favorece al gobierno.

Otro sector que podría actuar como árbitro en este conflicto político son las Fuerzas Armadas. Pero incluso las FANB están fracturadas por la penetración partidista y sumidas en una profunda desmoralización por los altos niveles de corrupción en la cúpula.

Al día de hoy no es posible pronosticar una intervención institucional de las FANB tal como se vio el pasado 6D. La campaña de ataques directos en los cuarteles contra la Asamblea Nacional prepara el terreno para que una facción de las FANB justifique el desconocimiento del poder legislativo.

La Pregunta entonces es ¿Cuál será la respuesta de la oposición y de la Asamblea Nacional cuando una entente de poderes públicos controlados por el PSUV no sólo desconozcan el papel del poder legislativo sino que además busquen su eliminación?