domingo, 24 de enero de 2016

Gobierno quiere ser oposición



El gobierno cada día se aleja mas de la legalidad y la oposición se acerca mas al poder.
A pesar de controlar todos los resortes del poder institucional, menos del poder legislativo, el gobierno se comporta como una entidad forajida en desacato de la ley y la Constitución.
El que aun controle varias instancias del poder público le permite al gobierno navegar en aguas semi-legales.
El control, por ejemplo, de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia le permite barnizar como legales situaciones que son abiertamente ilegales e inconstitucionales.
Pero al menos encuentran un refugio temporal en la pusilanimidad de los magistrados designados a última hora.
Este control sobre el poder judicial y la estructura militar no pareciera ser suficiente para estructurar una estrategia política proactiva que saque al régimen y el PSUV de su laberinto.
Otras acciones como la no comparecencia de los ministros de la economía ante la AN a explicar el decreto de emergencia comienzan a dibujar un régimen que quiere actuar mas como oposición que como gobierno.
Los reiterados llamados de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello a desacatar la autoridad de la Asamblea Nacional encajan en este comportamiento errático.
En esta fase de la confrontación la Asamblea Nacional debe seguir jugando vigorosamente su papel institucional para llenar el vacío de poder y liderazgo que por ausencia ha dejado el gobierno.
Es curioso, pero a pesar del empeño en un discurso radical y extremista el gobierno esta siguiendo metódicamente la receta para entregarle el poder a la oposición en bandeja de plata.
La agudización de la crisis económica en los próximos días modulará las frecuencias del cuando y cómo.