lunes, 3 de octubre de 2016

Venezuela entre Cilia y Diosdado

Poco a poco se dibuja la nueva situación política.

El gobierno se está quedando sin argumentos y sin apoyos para negarse al revocatorio.

Esta realidad estaría llevando al régimen a transar en diferirlo para el 2017.

Aunque de todas formas hacer el referéndum el próximo año sería una absoluta conculcación de los derechos políticos para el régimen se trata de vida o muerte.

En su afán por desmotivar a la oposición operadores del regimen estan usando el nombre de Diosdado Cabello para asustar.

Francisco Ameliach aseguró que si la oposición insiste en el revocatorio Nicolás Maduro nombra a Diosdado Cabello como Vicepresidente.

Es fue la mejor forma de admitir el desprecio y el rechazo que hay en la calle hacía Cabello.

Por supuesto, nadie en el gobierno lo ha tomado en serio porque nadie confía en Diosdado Cabello.

Puertas adentro Nicolás Maduro sabe que pase lo que pase tiene que nombrar a un nuevo vicepresidente antes de finales de año.

Y este tiene que darle a Maduro todas las garantías que en caso de ser destituido él ni su familia serán perseguidos política o judicialmente.

Hasta ahora la decisión lógica de Maduro para protegerse sería designar al general Vladimir Padrino López como Vicepresidente.

Este nombramiento granataria no solo su protección sino también la inevitable transición del chavismo fuera del poder.

Solo Nicolás Maduro sometido a las presiones de sus propios operadores sabe cuál será su decisión.

Solo él en su soledad sabe en quién puede confiar.

En los últimos días ha corrido la versión que finalmente Maduro podría designar a la primera combatiente Cilia Flores como Vicepresidente.

Esto le entregaría el poder a un miembro de su familia que, como están las cosas, parece ser el último círculo de confianza que le queda a Maduro.

Políticamente esa designación sería tan absurda como la de nombrar a Diosdado Cabello.

La grave diferencia es que objetivamente hablando es evidente que las probabilidades que Maduro nombra a Cabello como VicePresidente son muy pocas.

Y la evidencia está en que su nombre ha sido manoseado suficientemente solo como un espanto para meterle temor a la oposición.

Lo de Cilia por el contrario es otra cosa.

Es serio. Grave.

Eso es mucho más probable.

La tía de los narcosbrinos asumirá la presidencia de la república de Venezuela para terminar la presidencia de Maduro.

Conmoción no solo en el país, también en el chavismo oficialista.


Por eso el cogollo del PSUV debate, a puertas cerradas, si esta mascarada de revolución se ha degenerado tanto que ya no se parece a sí misma.

Y si tienes posibilidades reales de sobrevivir.

Las opciones que el chavismo oficialista le presenta al país son patéticas.

Ambas dan nauseas y solo provocan el pánico suficiente para salir corriendo donde sea, con toda la familia, a firmar contra el gobierno.