jueves, 13 de octubre de 2016

Alianza de chavistas y opositores para sacar a Maduro

De hecho ya existe una coincidencia en la calle.

Chavistas y opositores, el país entero pues, son víctimas de la dictadura bolivariana.

Sufren los mismos problemas. El hambre, la miseria, la muerte.

Todo esto ha hermanado a  chavistas y opositores para llevarlos a ver en el revocatorio la única salida posible a la crisis política que desmantela al país.

Esto no quiere decir que el chavismo como masa esté migrando hacia la oposición.

Hay quienes genuinamente se autodefinen como chavistas pero rechazan esta caricatura de revolución, aunque los llamen traidores.

Esa identidad inocultable entre chavistas y opositores aparece una y otra vez confirmada en todos los estudios de opinión que revelan un rechazo de más del 80% al régimen de Maduro y una disposición a participar en el revocatorio cercana al 70%.

La agudización de la crisis y la polarización estaría presionando para que esa identidad que se percibe en la calle comience a permear hacia arriba y hacia todos lados.

Cada dia son mas los chavistas enchufados en el gobierno que se preguntan cómo terminará esto.

Hay seria dudas que la dictadura bolivariana sea eterna y se mantenga como lo sigue machacando Diosdado Cabello.

Esas dudas obligan a conversaciones discretas sobre planes de escape por si algo pasa.
Es posible que todo este cuadro desemboque en un escenario hasta ahora inimaginable para los analistas, pero a todas luces posible y probable.

Que operadores del chavismo oficialista dentro de las Fuerzas Armadas, el TSJ y el CNE comiencen no solo a ceder sino que, atendiendo a sentimientos legítimos de supervivencia, se abran a una alianza con las fuerzas opositoras para salvarse ellos y sus familias.

Que desde sus posiciones se le volteen al régimen y comiencen a actuar según su agenda propia.

La posición suicida del régimen de negar cualquier salida electoral liquida por defecto todas las posibilidades políticas del PSUV.

Ahora lo que cuenta es la supervivencia propia, la salvación individual de cada uno.

La alianza entre chavistas y opositores para sacar a Maduro tiene tantos incentivos que hoy es conversación obligada dentro y fuera del gobierno.

Como están las cosas es algo que está latente y no se puede descartar.