jueves, 20 de octubre de 2016

Hay que prepararse para lo peor

El régimen sabe que el 26, 27 y 28 de octubre se juega la vida.

Y su actuación desesperada hace honor al tamaño de la angustia.

Los proximos dias seran los mas peligrosos y los más dramáticos de la dictadura.

Serán días de brutal represión política y policial para inhibir la participación de la sociedad en la recolección de firmas.

También serán días de infinitos rumores sobre otras medidas que podría tomar el régimen.

Igual que Trump en el debate de anoche el régimen prefiere dejar en suspenso si cancela el revocatorio antes de las firmas o después.

Puro terrorismo psicológico para desmovilizar al país.

Pero es justamente ahora, en estas horas de desesperación, cuando la dictadura se hace más peligrosa.

Esta es la hora de los asesores y los operadores que son quienes en realidad controlan la presidencia de Maduro.

Si ellos ven amenazada su supervivencia actuarán sin compasión y sin recato de legalidades como ya lo han demostrado.

La respuesta de la oposición y del país en general no puede ser otra que hacer sus máximos esfuerzos para lograr una movilización nacional, contundente, que ratifique la voluntad colectiva de derrocar a la dictadura.

Pero ni siquiera el uso de la vía democrática le garantiza a la oposición que las leyes y la voluntad del, pueblo será respetada.
De este régimen cualquier cosa se puede esperar.

Fingir un magnicidio, suspender las garantías Constitucionales, encarcelar a los diputados, cerrar más medios de comunicación. Cualquier cosa.

Hay que insistir en la vía democrática para derrocar al régimen asumiendo que las reglas de juego serán respetadas.

Pero al mismo tiempo hay que prepararse para lo peor.

No hacerlo sería ingenuo.