domingo, 30 de octubre de 2016

No hay condiciones para el diálogo

Mientras el régimen siga manejando el falso diálogo como una estratagema para burlar la Constitución y la voluntad de la sociedad no es posible que haya diálogo.

El gobierno sigue maniobrando para usar el diálogo como una forma de amarrarse al poder.

Así es imposible dialogar.

Y menos negociar.

Hoy un representante de la MUD acudirá al encuentro avalado por el Vaticano en Caracas para tratar de entender por fin que es lo que quiere o propone el gobierno.

Pero hasta ahí.

No se pueden crear más expectativas sobre un proceso que hasta ahora solo ha probado la falta de sinceridad del régimen y su voluntad de ignorar la crisis política y social.

La mayoría de los partidos que integran la MUD y las fuerzas sociales del país quieren un diálogo sincero, genuino, honesto que aborde las opciones para salir de la crisis provocada por el régimen.

Pero quizás pedir un gesto sincero de honestidad del régimen es esperar demasiado.

Sin embargo, hay que apostar que en algún momento la sensatez y el sentido común se logren imponer por encima de los arrebatos suicidas y hormonales que en estos tiempos caracterizan a los operadores del régimen.

Si, el país entero exige diálogo.

Pero no para seguir en lo mismo.