miércoles, 17 de agosto de 2016

Maduro se cansó

El chavismo como movimiento político está dividido, fracturado.

Pero también está fatigado de una lucha que conduce a ninguna parte.

Las órdenes desde las más altas jerarquías del PSUV a sus militantes se cumplen parcialmente.

Hay decepción y desencanto.

Demasiadas traiciones y promesas incumplidas.

Además, el tiempo no alcanza y las horas se van entre una cola y otra.

A los chavistas de abajo les ha tocado la peor parte de todo esto.

Ellos sufren al igual que el resto de los venezolanos, pero tienen que calarse el remoquete de corruptos y ladrones por las fechorías de sus líderes.

Y esa cantaleta todos los días, cansa

Al cansancio de las bases se suma el de sus dirigentes, constantemente vapuleados por la realidad de la crisis.

Las mafias cambiarias siguen siendo más poderosas que el PSUV.

La corrupción y el pillaje se convirtieron en la divisa de los operadores civiles y militares del régimen.

No hay dinero porque se lo robaron todo.

El chavismo en el poder reprodujo el hambre y la miseria a niveles insondables.

Es un desastre de proporciones colosales.

Es posible que haya gente en el régimen preguntándose si no sería mejor entregarle el poder a la oposición, al menos por un tiempo y bajo el tutelaje de los militares.

La idea comienza a calar en el subconsciente fatigado de los operadores del régimen.

Poco a poco dirigentes del PSUV han comenzado a pivotar de su posición original.

De negar el Revocatorio bajo cualquier circunstancia se han ido moviendo a otras posiciones más flexibles como hacerlo en el 2017 o inclusive este año.

Hay chavistas que han dicho públicamente que perder no sería el fin del mundo para el chavismo.

El último que curiosamente se sumó a esa nueva postura fue el propio Nicolás Maduro.

En las horas precisas que se está decidiendo el destino del revocatorio, y por consiguiente el del régimen, Nicolás Maduro anuncia que ya tiene planes para el momento en que deje ser ser Presidente.

La noticia es tan buena que de no ser porque salió en VTV diríamos que fue un rumor maligno.

Lo curioso no es que Maduro quiera regresar a manejar autobuses del metro de Caracas.

Lo particularmente llamativo es que haya anunciado públicamente que está preparado sus maletas.

Las bases chavistas han recibido con júbilo este anuncio.

Les embarga un sobrecogedor sentimiento de alivio.

No sólo ellas están cansadas de este gobierno.

Maduro también.