jueves, 11 de agosto de 2016

La crisis que todos ven, pero el régimen niega

Es la falta de comida.

La falta de medicinas.

La gente deambulando para comer restos de comida rescatados de la basura.

Los más afortunados, los privilegiados, logran comer una o dos veces al dia.

Los enfermos se mueren porque no se consiguen los medicamentos.

Otros mueren de infección en salas de hospitales asquerosas y antihigiénicas.

Los viejitos jubilados y pensionados se van muriendo de mengua esperando que el régimen corrupto pague y cuando lo hace que por favor no siga destrozando el valor de la moneda.

Y el pueblo en general tiene que resignarse a convivir con estos males y con la pena de muerte decretada por el hampa.

Es una crisis que nos ha tocado a todos.

Hoy en cada familia hay por lo menos una historia de horror de algún familiar o un amigo fallecido a manos de la delincuencia o de la crisis alimentaria o asistencial.

Esta crisis no respeta ideologías.

Ataca por igual a los opositores que piden referéndum y a los chavistas que aún le hacen coro a Maduro en las afueras de Miraflores.

Esta crisis, que ha sido calificada como humanitaria, atenta contra el sagrado derecho a la vida.

Derecho que se perdió en el trayecto de 1999 al 2016, porque el chavismo lo banalizó.

Derecho que trata de ser reivindicado en foros internacionales tales como la OEA y la ONU cuando ofrecen ayuda a Venezuela para que enfrente esta crisis humanitaria.

Por razones de mezquindad y miseria humana el régimen y sus operadores se han aferrado con necedad dogmática a la negación de la realidad.

Con absoluta irresponsabilidad el gobierno niega la crisis.

Dice que es una campaña mediática para tratar de descalificar la gravedad de la crisis que por sus colosales dimensiones bien podría llamarse tragedia humanitaria.

¿Que tipo de régimen cruel y salvaje apuesta a la miseria de su propio pueblo?

Ni las dictaduras más sanguinarias se atrevieron a hacer lo que hoy el PSUV y el régimen hacen para mantenerse en el poder.

Los chavistas oficialistas dicen que sacar a Maduro no resolverá los graves problemas del país.


Y tienen razón.

Habría que expulsar del poder a todo el régimen causante de esta tragedia y al chavismo atávico de nuestras almas para comenzar a recomponer al país.

Sacar a Maduro no será suficiente.

Pero es el comienzo.