domingo, 7 de agosto de 2016

El régimen premió al narcotráfico

I.CAMBIARIO. No fueron los radicales del gobierno quienes defenestraron a Pérez Abad como Vicepresidente de economía productiva. Fueron las mafias que controlan el negocio cambiario y que obscenamente se han enriquecido en la revolución bolivariana. Tan sólo unas horas antes de su destitución Pérez Abad había declarado que el gobierno estaba trabajando en la creación de un sistema cambiario más libre. Esto implicaría la eliminación del control de cambios, perverso mecanismo de corrupción que ha enriquecido a civiles y militares del régimen. Esta decisión pone en evidencia el extraordinario poder que tienen estos grupos en el gobierno de Nicolás Maduro.
II. DIÁLOGO. El diálogo no avanza entre otras razones porque el gobierno está fracturado en grupos e intereses disímiles. No hay un solo interlocutor que represente la totalidad de las facciones que comparten el poder en el régimen. Uno de estos componentes que ha venido ganando poder y será decisivo en el desarrollo del conflicto son las Fuerzas Armadas. Los militares son el único sostén de poder político que le queda al gobierno. Pero aún así todavía no son parte del esquema de las negociaciones gobierno-oposición. Sugerir la incorporación de los militares a esta negociaciones no es aventurado. Es simplemente reconocer la realidad de quien efectivamente controla el poder en Venezuela.
III. VULNERABLES. Las primeras víctimas de la guerra económica del gobierno contra el pueblo son los niños y los ancianos. Estos son los grupos demográficos más vulnerables a la falta de comida y medicinas que afecta a todo el país. Es una tragedia ver diariamente niños enfermos de cáncer y ancianos que no reciben su pensión en la calle protestando para defender el derecho a la vida. Un derecho que ha sido confiscado por el socialismo totalitario. Cientos de niños y ancianos mueren todos los días por esa razón. Son los más vulnerables, aunque el gobierno lo niegue.
IV. GANGRENA. La Guardia Nacional Bolivariana se han convertido en un cáncer para las Fuerzas Armadas. Son una verguenza para el resto de los componentes militares. El crimen organizado ha penetrado todos los niveles de la estructura. Diariamente se reportan incidentes de tráfico de droga, contrabando y hasta raterías menores que involucran a efectivos de la GNB. En las instancias superiores los oficiales emprenden operaciones delictivas más ambiciosas y sofisticadas como recientemente se vio con la acusación en una Corte de de los Estados Unidos en contra del General de la GNB Néstor Luis Reverol. Pero una vez más el régimen, en lugar de investigar y sancionar, prefirió premiar el crimen.
V. ALMAGRO. El gobierno dijo que el informe de Luis Almagro sobre Venezuela había sido engavetado por los embajadores. No es cierto. Todo lo que ha ocurrido en Venezuela en las semanas siguientes a la presentación de este informe ha ido confirmando, uno a uno,  los presupuestos planteados por el Informe Almagro. El deterioro de las libertades y los derechos fundamentales continua. La crisis económica se ha convertido en el principal factor que potencia la crisis social y la tragedia humanitaria en el país. El informe Almagro se quedó corto con su diagnóstico de la tragedia. Hoy la OEA tiene más razones para intervenir en Venezuela que hace tres meses.-