sábado, 20 de agosto de 2016

El cronograma del CNE no cuadra con el de la calle

Según el cronograma del gobierno, definido por el CNE,  el Revocatorio marcha viento en popa.


Totalmente plagado de fraudulentos retrasos el Revocatorio podría realizarse en el primer trimestre del 2017.


Justamente luego de la mitad del periodo para garantizar que no habrá elecciones y que el chavismo pueda designar al sucesor de Maduro.


El cronograma de la oposición otorga generosos lapsos de gracia para que el Revocatorio aun se pueda realizar en forma oportuna antes del 10 de enero de 2017.


De ser así, y de perder Maduro el Referéndum, se podrían realizar nuevas elecciones para escoger a su sucesor.


Según el cronograma del gobierno habría que esperar entre 7 y 8 meses para ir a una consulta popular si garantias que el resultado signifique un cambio substancial de políticas.


Según el cronograma de la oposición habría que esperar entre 3 y 4 meses para convocar al pueblo y que este decida qué hacer con Maduro.


En estas condiciones en un dia se vive lo de diez años.


Pero hay otro cronograma.


El de la calle.


Es el cronograma que decreta los saqueos y las protestas espontáneas por el hambre.


Son los tiempos de la rabia y la impotencia frente a una pesadilla que no termina.


Esos lapsos no los controla nadie.


Ni el gobierno, ni la oposición.


Y ese es el problema.