jueves, 2 de junio de 2016

Petróleo decidirá votación en la OEA


I. OEA. Una vez presentado el informe del Secretario General Luis Almagro, recomendando la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, corresponde a los países miembros valorar la situación y evaluar las opciones. Se trata de un debate complejo por la materia y el procedimiento. La primera definición, crucial, que deberá establecer el organismo hemisférico es si, tal como lo determinó Almagro, hay o no una violación a la Constitución Nacional y al equilibrio de los poderes públicos. Si la mayoría de los miembros de la OEA establecen que en en efecto el orden Constitucional en Venezuela ha sido vulnerado entonces pasarían a decidir los remedios a esa situación para retornar a la normalidad. Según la solicitud presentada por Luis Almagro a los estados miembros la situación es de tal gravedad que se deben contemplar opciones de resolución que irían desde “las más constructivas hasta las más severas.”
II. CORRELACIÓN. De los 34 países que conforman la OEA 16 son parte de Petrocaribe. Si a estos se les suman Ecuador y Bolivia, Venezuela tendría técnicamente hablando 18 votos para evitar sanciones en su contra. No es casual que esta misma semana y antes del anuncio de Almagro Venezuela fue anfitriona de la reunión número de 16 de ministros de Petrocaribe. Los esfuerzos de Venezuela por tratar de influir en la votación de la OEA son abiertos y evidentes. Países conformados por pequeñas islas del caribe que han venido recibiendo ayuda de Venezuela y que forman parte del CARICOM estarían decidiendo su voto en base a la expectativa de continuar con la ayuda del régimen venezolano o explorar nuevas oportunidades con los EEUU. En una primera exploración se podría determinar que Venezuela cuenta con los votos para impedir sanciones de la OEA.
III. SEGURO. La estrategia del régimen venezolano es tratar de influir en las votaciones y los debates para evitar una condena política. Pero, como ya se sabe es un proceso complejo y es probable que algunos países miembros traten de buscar fórmulas para complacer al Secretario General de la OEA y a Venezuela. Un escenario probable es que haya la mayoría para valorar la situación de Venezuela como “grave” pero no haya los votos para aplicar los remedios según la Carta Democrática de la OEA. En todo caso el gobierno ya tiene preparada su salida de la OEA si el resultado del debate, en cualquiera de las instancias, no le favorece. Maduro lo ha dicho y el cogollo Gobierno-PSUV-Alto Mando Militar está de acuerdo. El régimen piensa que de esta forma cualquiera sea la decisión de la OEA no sería vinculante.
IV. NEGOCIACIÓN. Otro escenario que estarían explorando países “amigos” de Venezuela sería provocar una negociación en lugar de sanciones. Cuba, que ha estado de bajo perfil, estaría actuando en forma muy activa como el “modulador” del conflicto con Venezuela en la búsqueda de una salida negociada que permita una solución política, que no quede como una derrota para el régimen. En este escenario entrarían las elecciones regionales programadas para este año y el Referéndum Revocatorio que hasta ahora el gobierno lo descarta y parece un punto de honor.
V. BALANCE. El debate en la OEA hay que verlo en el contexto de la dinámica externa e interna del conflicto político en Venezuela. Más allá de una posible victoria cuantitativa para el régimen en una votación del organismo internacional está el hecho que la verdad de la naturaleza dictatorial y antidemocrática del gobierno venezolano queda definitivamente al descubierto ante la comunidad internacional. Internamente factores aliados del régimen desagregados en partidos políticos y en diferentes instancias del poder público pueden comenzar a sentir que efectivamente se trata del comienzo del fin y para ello hay que prepararse. Sin lugar a dudas el debate en el seno de la OEA producirá importantes realineamientos que debiliten aún más el apoyo de un régimen que parece tener sus días contados.
@humbertotweets