jueves, 23 de junio de 2016

El ‘default’ podría acelerar el cambio

I.CHAVISMO ÉTICO. La corrupción y el saqueo opera a todos los niveles y abarca todos los sectores de la administración pública. Más allá de las valoraciones éticas, que son inevitables, está el inocultable efecto práctico que ha causado el robo de los dineros públicos y sus secuelas de hambre y miseria. El perverso mecanismo cambiario, por ejemplo, permitió que robaran los enchufados de arriba y los de abajo. Los de arriba fueron tristemente reconocidos como “Boliburgueses” por el vulgar nivel de enriquecimiento ilícito a expensas de la revolución y los de abajo identificados como “raspacupos’ o “bachaqueros”. En ambos casos se trata de operadores vinculados al PSUV y al gobierno que se procuraron beneficios en forma ilícita en perjuicio de la mayoría. Todo esto ha provocado el surgimiento de una especie de chavismo ético que trata de rescatar las banderas enlodadas por la corrupción bolivariana y volver a las ideas que inspiraron al MBR-200 en la década de los ‘90.
II. CORRUPTO. Justamente los líderes chavistas que están surgiendo como contrapeso a la alianza Maduro-Cabello-Rodríguez-El Aissami basan sus ataques en la degeneración moral del régimen. Cliver Alcala Cordones, Miguel Rodríguez Torres y otros líderes históricos del 4F han hecho públicas sus diferencias con el gobierno sobre esta base. El ángulo central de diferencia es el cuestionamiento a la conducta inmoral del alto gobierno. Estos dirigentes están tratando de crear una referencia política dentro del chavismo que trate de salvar a ese movimiento de una debacle, que hoy parece garantizada. El alto gobierno y el PSUV han subestimado la gravedad de su tragedia cuando millones de chavistas piensan que este régimen ha sido más corrupto que cualquier gobierno de la llamada IV república. Y sobre esa desesperanza crece el descontento de un chavismo que se siente usado para los peores propósitos.
III. TORPEZA. El llamado proceso de validación de las firmas con máquinas captahuellas ha debido ser rápido y expedito. Pero gracias al cuello de botella creado por el CNE-Gobierno se han registrado colas de hasta 5 horas. En su afán por sabotear el Revocatorio el régimen terminó creando las condiciones para mostrarle al país y al mundo las interminables colas de gente que piden revocar a Nicolás Maduro. El régimen tendrá que explicarle al mundo cómo es que las firmas de millones de personas que se vieron en las colas ahora no aparecen o fueron eliminadas por un tecnicismo fraudulento del CNE.
IV. PERVERSIÓN. Por cierto, es bueno aclarar que lo que el CNE ha llamado, y la MUD acepta, como “revalidación” de las firmas no es exactamente eso. Lo que está ocurriendo en realidad es un proceso semiautomático de captación de la huella del firmante. La información no está siendo cotejada en tiempo real con la base de datos del Registro Electoral para “validar” esa firma. La verdadera validación la hará el CNE en Julio cuando cruce la información de las captahuellas con el Registro Electoral. En esta fase de este enrevesado proceso es muy probable que sin pudor el CNE elimine registros suficientes para que la MUD no alcance el mínimo requerido. Lo sabremos el 26 de julio.
V. DEFAULT. Diariamente están ocurriendo más y peores mini Caracazos que en 1989. Pero hoy la represión y el secuestro de los poderes públicos no ha dejado margen para un cambio político pacífico y en democracia. Inclusive un eventual diferimiento del Revocatorio para el próximo año, lo cual anularia su eficacia, no pareciera ser el detonante de la crisis política. Es más probable que el detonante de la crisis ocurra en el campo de la economía cuando Venezuela anuncie que no podrá pagar sus deudas, ni las de PDVSA y se declare técnicamente en ‘default’ o situación de impago. Esto es muy probable que ocurra antes de finales de año según firmas calificadoras de riesgo y podría desencadenar una serie de eventos que aceleren el cambio político que tanto quiere evitar el régimen.

@humbertotweets