domingo, 19 de junio de 2016

Genocidio continuado

I. CRISIS MILITAR. En el PSUV hay clara conciencia que quien controle las FANB controla el poder. No es casual que Diosdado Cabello continúe haciendo reuniones semanales televisadas con oficiales parándose firmes y ofrendándole su saludo militar. Tampoco lo es que a semanas para que se conozcan los ascensos militares trascienda la posible designación del nuevo Ministro de la Defensa. Entendidos aseguran que las opciones de los Generales Reverol y Osorio para MinDefenda reproducen el agudo enfrentamiento entre bandos del chavismo. A esto se suma el descontento expresado públicamente por oficiales activos y retirados del histórico 4F quienes sin filtro acusan a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello de la debacle política del chavismo.
II. DESCOMPOSICIÓN. Desde el gobierno se ha ejecutado la más infame campaña para destruir los valores propios de la venezolanidad tales como la tolerancia y el respeto, para darle paso a un culto inspirado en el linchamiento moral y físico del adversario. Esa intolerancia ha fermentado en descomposición social que hoy se expresa en linchamientos callejeros, saqueos, vandalismo y hasta profanación de tumbas. La revolución bolivariana destruyó lo que había, no construyó nada en su lugar y todo lo que queda son ruinas de un país saqueado y descompuesto por los cuatro costados.
III. LOS AMERICANOS. En lo esencial Venezuela no cambiará su política de sistemática violación de los Derechos Humanos y los EEUU seguirán adelante con sus procesos judiciales contra alto funcionarios venezolanos por presuntos delitos de narcotráfico. Para el gobierno el amague de una negociación con los EEUU estaría justificado sólo para cubrir protocolos diplomáticos con la OEA y fundamentalmente ganar tiempo en su estrategia para negar el Revocatorio. Los americanos lo saben, pero también son pragmáticos y no esperan que todo vaya más allá de una foto.
IV. GENOCIDIO. En Venezuela estamos en presencia de la aniquilación sistemática de vidas humanas por un grupo social con fines políticos. Esto ocurre cada vez que se le niega una bolsa de comida a alguien porque no es del PSUV, o cuando niños y ancianos mueren por no tener acceso oportuno a comida y medicinas, o cuando alguien como Diosdado Cabello expone al escarnio público a un ciudadano y alienta a sus seguidores su a eliminación física. Esto se conoce como genocidio y ocurre todos los días en Venezuela con la impunidad del gobierno y la complicidad del TSJ, las FANB y el CNE. ¿Pagarán algún día?
V. TRAGEDIA BANAL. Uno de los triunfos más perversos del régimen bolivariano ha sido banalizar el impacto de la tragedia humana que sufre Venezuela. El desprecio por los valores y las instituciones ha degenerado en desprecio por la vida. Y ese dejar que el país colapse lentamente cada día ha degenerado en una indiferencia ante la tragedia. Lo perverso es haber logrado que algunas capas de la sociedad acepten la precariedad en que se vive como un hecho irreversible, inevitable y normal. Esa lógica encuentra su expresión más emblemática en las recientes e irónicas palabras de Diosdado Cabello:”Antes había hambre, hoy el pueblo entiende.”
@humbertotweets