viernes, 22 de julio de 2016

Las 10 mil amenazas de Escarrá

¿Qué significan?

Ayer analizamos aquí que la crisis política ha llevado al gobierno a un punto de no retorno. Que es aquel en el cual se acaba el espacio de las amenazas, porque ya no hay nada mas con que amenazar.

Que si meten presos a los diputados de Amazonas.

Que si meten preso a Henry Ramos.

Que si disuelven la Asamblea Nacional.

Que si el CNE y el TSJ difieren el Revocatorio.

En fin, parece que la estrategia de guerra psicológica del régimen se pone en evidencia en la medida que se agotan los lapsos.

Todo el esfuerzo del gobierno de Maduro parece estar dirigido a desmotivar y desmovilizar a amplios sectores de la población que están listos para revocar el mandato presidencial.

Justo cuando pensábamos que el campo para las amenazas se agotaba aparece en escena, nuevamente, Herman Escarrá, anunciando que los abogados del régimen “tienen redactados cerca de 10 mil recursos de amparo para impedir la convocatoria...que si acaso habrá Referéndum en 20 años.”

¿Qué significa eso?

El mensaje es, no insistan que aunque ustedes tengan la razón nosotros tenemos el poder para impedirlo y Revocatorio no habrá.

Es la misma línea del discurso de Maduro, Diosdado y Jorge Rodríguez, dirigido a infundir miedo y desánimo en la gente.

No hay duda que el régimen dispone de los medios para hacer lo que le dé la gana con el revocatorio. Tanto así como lo ha hecho con el país.

Esto hace la amenaza viable y creíble.

Pero, de ser así ¿Por qué no llevarla a cabo ahora?

¿Por qué el régimen sigue manoseando opciones para suspender el Revocatorio y no concreta sus amenazas?

Porque en el fondo concretar las amenazas significa saltar al abismo.

Y eso tiene un costo.

Y el costo no será igual para Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, o Vladimir Padrino López.

Cada uno de ellos tiene un cartabón hecho a su medida. Todos lo tienen, pero el precio es diferente para cada uno.

Las amenazas del régimen son el ruido para distraer a la oposición en su empeño por sacar a Maduro y lograr el cambio político.

El gobierno aún tiene la esperanza que de alguna forma la oposición (su liderazgo) le haga el mandado, tenga un momento crucial de debilidad y pestañee como en los duelos del lejano Oeste.

Difícil apuesta la del oficialismo si basa su estrategia en la debilidad del adversario. Padrino López, más que nadie, entiende de estas cosas de la guerra.

Las 10 mil amenazas de Escarra ocurren justamente cuando los esfuerzos del régimen por revivir el diálogo falso lucen más desesperados.

No es casual que ayer mismo el régimen haya aceptado el acompañamiento del Vaticano en la mediación.

Lo presenta como una concesión graciosa para dar la imagen que el gobierno sí está dispuesto a dialogar...al mismo tiempo que mete presos y tortura dirigentes políticos.

Complicado.

Difícil.

Prácticamente imposible.

En realidad, la coyuntura política no ha cambiado mucho su dinámica en las últimas 24 horas.

Seguimos parados en el mismo punto sin retorno donde inevitablemente el régimen, más allá de las amenazas, se verá obligado a hacer algo.

Algo más que amenazar.

@humbertotweets