jueves, 26 de mayo de 2016

Se enredan los Cabellos

I. MESIANISMO. Una de las críticas más implacables a la IV República fue a la corrupción y el mesianismo en la política. Los gobernantes de la IV fueron presentados como los peores administradores y los mas ladrones. El personalismo de los líderes que se sienten ungidos por la verdad universal también fue cuestionado. Hoy a 17 años de la mal llamada revolución bolivariana Venezuela tiene peor de lo mismo. Los peores pecados de la IV república multiplicados al infinito. La corrupción hace metástasis a todos los órganos del poder público y los dirigentes chavistas como Nicolás Maduro y Diosdado Cabello se comportan como los amos del rebaño. La prepotencia y desdén que tanto criticaban hoy son la firma de su régimen. En ese sentido la revolucion tambien fracaso. No pudo erradicar los viejos patrones culturales y sociales del puntofijismo.
II.CLAVES. Siempre se ha dicho que Diosdado Cabello es el hombre fuerte del régimen detrás de la silla. De hecho cualquier declaración de Cabello desde su programa de TV podría significar una sentencia de muerte o una orden para un juez del gobierno. Hace unos días Diosdado ordenó públicamente encarcelar al Comisario Coromoto Rodriguez y prohibir la entrada del líder espanol Albert Rivera. Para sorpresa de muchos ambas órdenes parecen haberse enredado en la maraña de intereses que envuelve al gobierno y no fueron acatadas. O fueron anuladas por esa otra mano invisible que mueve los hilos del poder chavista. No nos llamemos a engaño. Si la juez no condenó al comisario Coromoto Rodríguez y los funcionarios del SAIME permitieron el ingreso al país de Albert Rivera no es porque sean sensatos. Alguien lo ordenó y ese alguien no fue Diosdado.
III. SCHEMEL. El Director de Hinterlaces Oscar Schemel entrevistado de Vladimir Villegas confirmó lo que se percibe en la calle: Hoy el gobierno no ganaría ninguna elección. Y de contarse el régimen perdería con más del 60% frente a la oposición. Estos números los tiene el PSUV y el alto gobierno. Por eso con el más absoluto caradurismo aseguran que no irán a elecciones porque perderían. Así razona la democracia chavista. Los votos eran buenos cuando eran rojos. Ahora que el pueblo les ha dado la espalda esos votos no son válidos. El chavismo está entrampado. Aunque difieran el Revocatorio o suspendan las elecciones de gobernadores el chavismo no podrá evitar las elecciones del 2018. De esas no se salvarán. El resultado sera epico y se arrepentirán de no haberse contado dos años antes.
IV. SALTO. La manera como el chavismo maneja el conflicto político es evitandolo. De alguna forma creen que negar sistemáticamente los problemas logra que estos desaparezcan. O terminan creyéndose las propagandas burdas y mediocres que transmite VTV a todo momento. La dirigencia del PSUV parece condenada a morir políticamente en un acto absurdo de suicidio político. En lugar de ejercitar la crítica y la autocrítica de su gobierno siguen empeñados en meter la cabeza bajo la tierra. Mientras ellos se aíslan de la realidad del pueblo, las masas chavistas huyen en desbandada hacia otras opciones políticas con ofertas más realistas y sensatas.
V. DIÁLOGO. El problema es que el gobierno no tiene una posición sincera para dialogar. El régimen ve en el diálogo una oportunidad para ganar tiempo y articular maniobras que permitan asegurar que este año no habrá ninguna consulta popular. Así como está planteado todo será una manipulación estrictamente mediática para que algunos líderes mundiales le laven la cara al régimen venezolano. Para todos los efectos prácticos ya Diosdado lo dijo: Con la derecha no habrá diálogo. Entonces no habrá.-
@humbertotweets