domingo, 22 de mayo de 2016

Los miedos de Diosdado son el problema

I.MIEDOS. Lo que más ha complicado el proceso para encontrar una salida negociada a la crisis política son los miedos de Diosdado Cabello. Él está convencido que una vez caído el régimen no habrá sitio seguro en la tierra para él ni su familia. No confía en los cubanos  y descarta irse a Rusia, primera opción para muchos altos jerarcas del gobierno. Cabello ha convencido a civiles y militares del régimen que todos corren peligro ante un eventual gobierno de la derecha. El revanchismo y el resentimiento llevaría al nuevo gobierno a promover encarcelamiento y linchamientos masivos de chavistas, dice Cabello. La defensa a ultranza y casi irracionalmente obsesiva que hace Diosdado Cabello del régimen que agoniza no es más que una defensa de sí mismo y de sus intereses usando como escudos humanos a otros chavistas que no han hecho tanto daño ni se han beneficiado tanto como el. Por eso repite una y otra vez en su programa: “Camaradas, vienen por nosotros.”
II.SUICIDIO. Según Cliver Alcalá Cordones Perder el Revocatorio no es el fin del mundo. En lugar de rehuir la adversidad, como hacen Maduro y Cabello, Alcalá Cordones le plantea al chavismo una respuesta que apunte a su recuperación política al encarar la adversidad en lugar de negarla.  Es muy probable que el gobierno logre diferir y hasta suspender las elecciones regionales y el Revocatorio por temor a perder. Pero eso solo estaría sellando la muerte política del chavismo para siempre. Algun dia habra elecciones elecciones libre en Venezuela y de allí en adelante el chavismo no volverá a ganar una. Frente a la triada suicida de Maduro, Cabello y Rodríguez se están conformando otros ejes de poder en el chavismo que se niegan a morir. Al menos no de esa forma.
III. ALIADOS. El régimen está dando todos los pasos para continuar al margen de la legalidad y blindarse con apoyo armado institucional. Esto ha creado incomodidad y decepción en tradicionales aliados de Venezuela tales como Uruguay y Chile. Estos países aliados han expresado preocupación por lo que consideran un dramático proceso de autoritarismo y deterioro de la democracia en Venezuela. Pero así como Venezuela se aleja de esos viejos aliados políticos estrecha su relación militar con regímenes pragmáticos y autoritarios como Rusia y China que en nada representan los valores del socialismo.
IV. DEFINICIONES. En la política y en la guerra es muy importante saber contra quien se lucha. Esa ha sido una de las debilidades de la oposición en Venezuela. En su afán de agotar todas las vías democráticas la MUD titubea a la hora de caracterizar al régimen venezolano como una dictadura. Y si esto no está claro de allí en adelante la estrategia también será defectuosa. Maria Corina Machado es una de las pocas personas que no ha dudado en calificar al régimen como una dictadura lo cual le ha valido ataques dentro de la misma oposición tal como lo hizo hace unos días Henrique Capriles Radonski. En lugar de atacarse por la espalda los opositores deberían abrazar sin complejos esa discusión que es esencial para derrotar al régimen: ¿Estamos frente a una dictadura? ¿Cómo se combate una dictadura con medios democráticos?
V. PRESIÓN. Oficiales activos de las FANB, de indiscutible filiación chavista, aseguran que la situación es absolutamente insoportable en los cuarteles. No hay confianza. Los oficiales  sienten que los tienen bajo sospecha. Circulan cientos de rumores al día sobre presuntas delaciones y traiciones, etc. A eso se suma la tragedia del país a la cual los militares y sus familias no son ajenos. La escasez de comida no afecta a los Generales, pero la mayoría de la oficialidad está descontenta ante la impotencia para asegurar el sustento decente de sus familias. De esto se habla en secreto, pero no se asume ante el temor de perder la carrera militar o inclusive de terminar en la cárcel como ha pasado con muchos oficiales. Lo que se vive en el mundo militar no parece muy diferente a lo que se sufre en el resto del país. @humbertotweets