jueves, 12 de mayo de 2016

Entre Líneas/Jorge Rodríguez, histérico


I.MIEDO. Como toda dictadura, la venezolana se aferra al poder sobre una poderosa emoción humana: El miedo. El régimen ha utilizado las más variadas tácticas para infundir miedo en los opositores, en sus seguidores y en la población en general. Desde las amenazas de despidos, pasando por el encarcelamiento de tuiteros, hasta llegar a la muerte física. Por eso cada expresión de crítica, aunque sea sensata o venga de sus propias filas es aplacada con la más brutal represión. Y es que hasta un confeso marxista como Toby Valderrama argumentó en días pasados que las semillas del fascismo están en las entrañas de este régimen. Sin embargo, el imperio del miedo parece estar llegando a su final. No es casual que numerosos chavistas, empleados públicos y hasta militares hayan dejado a un lado el miedo para firmar por el Revocatorio.
II. MISTERIOSA. Me pregunto, sin ingenuidad, si, como todos sabemos, Tibisay Lucena es una ficha del régimen en el CNE ¿Porque entonces es el centro de presiones públicas por parte del PSUV para que decida en contra del Revocatorio? En los últimos días tanto el gobierno como la oposición han centrado sus esfuerzos en hacerle saber a la Lucena las posibles consecuencias de su decisión. Que lo haga la oposición se entiende. Pero si el régimen en la voz de Jorge Rodríguez presiona a la presidenta del CNE debe ser por algo. Se puede especular sobre diferencias entre el chavismo ortodoxo y el madurismo, pero seria tan ocioso como la tesis que Padrino López estuvo cuadrado con la oposición el 6D. Más allá de a quien le rinde cuentas y a quien no Tibisay Lucena debe saber que sus actuaciones, como la de muchos altos funcionarios del régimen, también serán revisadas, en su momento, por un poder judicial autónomo e independiente. Mejor curarse en salud.
III. Histérico. Lo que provocó la reacción histérica y destemplada de Jorge Rodríguez esta semana fue la información que le llegó del propio CNE. Funcionarios del CNE le confirmaron que efectivamente la oposición había sobrepasado el mínimo de firmas requeridas para activar el referéndum Revocatorio. Según una evaluación “a pepa de ojo” las firmas con defectos o errores no llegarían al 3% lo cual no modificaría el resultado final. Rodríguez entró en cólera y en forma histérica aseguró que cuando los representantes del PSUV examinen las firmas encontrarán fallas “en mas de la mitad” Sabedor que la oposición ya tiene mas de las firmas que necesita Jorge Rodríguez se abrazó con furia a su premio de consolación: “...aunque tengan las firmas los lapsos no dan...”
IV. INTERVENCION. Si, es odioso y antipático plantearlo. Ni que decir de sus consecuencias políticas. Pero la forma como se ha trancado el juego para una salida democrática en Venezuela lleva a considerar otras opciones tales como una intervención internacional. A esta tesis se le ataca con el argumento de la soberanía y el derecho que tiene el pueblo a su autodeterminación. Pero en Venezuela el pueblo ha sido diezmado políticamente por el asalto del régimen al estado de derecho. Ni siquiera hay un poder judicial independiente que proteja la legalidad ¿Quien corrige estos desbalances cuando están en juego la vida de millones de seres humanos? La comunidad internacional no puede ser indiferente frente a este lento genocidio. Ni siquiera en nombre de la soberanía.
V. OEA. Cambios en la correlación de fuerzas de gobiernos democráticos en américa latina y la percepción que en Venezuela el derecho a la vida no se respeta podrían crear las condiciones para activar la Carta Democrática. La dictadura venezolana ha sacado sus cuentas y sabe que hay una gran probabilidad de perder la votación en la asamblea general. Por eso las declaraciones de Delcy y de Maduro preparan el terreno para un posible retiro de Venezuela del sistema interamericano. @humbertotweets