domingo, 3 de abril de 2016

Entre Líneas/Táchira, violencia genera violencia




I. DIVISIÓN. La oposición esta dividida. La falta de acuerdo en una estrategia unitaria para sacar a Maduro se disimuló con una “hoja de ruta” que apuesta a todas las opciones. Ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo decidieron apoyar todas las alternativas que para los efectos prácticos es no apoyar a ninguna. Hay serios temores que la estrategia de la oposición terminará por encajar con la del gobierno en un caos que finalmente se resuelva en la no celebración de ningún tipo de elección o consulta popular este año. Mientras la oposición se fractura la calle se calienta y no hay quien canalice la rabia popular. Grave.
II. ¿Y LA MESA? Uno de los problemas estratégicos que enfrenta la oposición es que desde el triunfó del 6D su dirección política ha sido sustituida en la práctica por la directiva de la Asamblea Nacional. En lugar de la MUD ser la plataforma para articular políticas, estrategias y alianzas ha quedado relegada a un segundo plano. La agenda política de la oposición es la agenda de debates de la AN y no lo opuesto, como debería ser. Encerrados, como están, en las cuatro paredes del hemiciclo los opositores no parecen percibir la gravedad de la crisis social que se agudiza cada minuto. Tampoco esa dinámica permite que la oposición se abra a la construcción de un frente más amplio inclusivo de otros factores que también son oposición aunque no sean parte de la MUD.
III. VP VS. PJ. La guerra entre Voluntad Popular y Primero Justicia está anunciada. Sera épica, por decir lo menos. De bando y bando no se disimulan los ataques, muchos de los cuales han trascendido a los medios. Voluntad Popular acusa a Primero Justicia de sabotear el debate de la Ley de Amnistía para mantener preso a Leopoldo López. Primero Justicia reclama que los ediles de Voluntad Popular en Chacao boicotean la gestión del Alcalde Ramón Muchacho. Y así en cada pasillo se escucha un ataque del uno al otro. En el fondo de esta guerra esta la confrontación de dos liderazgos que polarizan a la oposición: Leopoldo López y Henrique Capriles. En otro contexto esta pugna tendría sentido. Pero con un país al borde del caos social solo evidencia una dramática falta de madurez y sentido histórico.
IV. ¿QUE PASO EN Táchira? El centro de estudiantes del IUT y sus directivos Douglas Guerrero y Richard Pérez organizan una protesta en contra de la Alcaldía de San Cristóbal por el aumento del precio del pasaje. Esta protesta fue avalada por el PSUV y sus diputados regionales. Desde el comienzo de la protesta el Gobernador Vielma Mora fue permisivo con sus compañeros de partido, les invita a negociar y envía policías al sitio con instrucciones de no reprimir a los estudiantes. Confiados en la ascendencia que el gobernador tiene en sus compañeros de partido la policía llega pero no en estado de alerta como lo hace con otros institutos de educación. Hasta enviaron agentes sin experiencia en control de orden público. En este indignante y confuso incidente mueren dos agentes de Politáchira cuando Jesús Sulbarán (PSUV) trata de romper el cerco policial y maneja una unidad de transporte que impactó fatalmente en el cuerpo de los dos agentes. Lo que mas ha indignado a la comunidad en general y a los policías en particular es que los auspiciadores de esta protesta se laven las manos y evadan su responsabilidad. Inspirados por un discurso violento que comienza desde Miraflores y es sobado por la dirigencia del PSUV, los estudiantes del IUT organizaron una protesta que se les escapó de las manos. Y ahí están las consecuencias.
V. CONTINGENCIA. El apagón nacional viene. De hecho no será uno, sino varios apagones masivos, frecuentes y cada vez más prolongados en el tiempo. El ministro Motta Domínguez ha hecho sus mejores esfuerzos para anunciar con mucho tacto lo inevitable. En los próximos días posiblemente sea el propio ministro quien de la orden de apagar todas las turbinas del Guri para tratar de proteger su integridad. Esto aumentará la demanda sobre otras centrales eléctricas llevándolas igualmente al borde del colapso. Ministro, ¿Algún plan de contingencia?