jueves, 14 de abril de 2016

Entre Líneas/Escarrá: El acto final



I. EL 1%. El régimen hace tiempo acepto que perdió el favor de la mayoría de los venezolanos. Por eso todo lo que hace esta orientado a conservar su último bastión: La traicionada y renuente base chavista. Como ejemplo podemos tomar Venezolana de Televisión. Muy pocos venezolanos podrían tragarse un bodrio de tan pésima calidad con programas mediocres como los de Diosdado Cabello. Pero los mensajes que allí se vierten van directo a los repositorios mentales de los pocos fanáticos que aun quedan. Para ellos la propaganda es su alimento. En otras palabras las estrategias políticas y mediáticas del régimen solo apuntan al 1% de la población. El resto del país esta en la acera del frente, cansado pero dispuesto a votar contra el régimen este año, el próximo o en el 2018. No tienen salvación.
II. Mediático. Con el argumento de la guerra mediática la dictadura bolivariana ha desatado la persecución más feroz contra los medios de comunicación y la libertad de expresión en Venezuela. En esta guerra el régimen combina una serie de tácticas que van desde la mas brutal represión policial y judicial contra periodistas y medios hasta esquemas mas sofisticados de manipulación como los que hacen desde el llamado sistema nacional de medios. A propósito de los PANAMA PAPERS el gobierno ha ensayado la formula del descrédito de los periodistas investigadores a quienes acusan de publicar solo los casos de gente vinculada al gobierno. Esto solo para crear ruido y fomentar la confusión. Pero en esencia no pueden confrontar la verdadera naturaleza del problema: La corrupción es parte misma del ADN de la decadente revolución bolivariana.
III. ESCARRá. Escarrá ha ejecutado con éxito extraordinarios actos de malabarismo político. De ser copeyano, calderista y del Opus Dei pasó al selecto club de los notables que le hicieron el lobby al entonces candidato Chávez en 1998. Escarrá siempre apuesta a convertirse en el hombre necesario, el que ofrece la idea o la respuesta conveniente al que tiene el poder. Así vió su oportunidad en 1999 y se le vendió a Chávez como experto en Constituyente. Quizás Chávez le negó algún favor y de allí pasó a ser el más furibundo defensor del 350. Ahora regresa a las filas del chavismo oficialistas como el hombre que ofrece los argumentos jurídicos para proteger a Nicolás Maduro. Un vez más juega a ser la pieza indispensable de la jugada. Pero esta vez es diferente. Es la jugada de su vida. Pacientemente y ante los ojos de todo el mundo Escarrá ejecuta su maniobra enhebrando militares, civiles y empresarios en una red que le permita ejecutar su último gran acto de magia política. Ha creado un escenario, que de ser exitoso, sólo el podrá controlar. Nunca antes como ahora Herman Escarrá había estado tan cerca de la Presidencia de la República.
IV. Desmoralización. Las policías de los estados e incuso la PNB están desmoralizadas. Hay malestar por los bajos salarios, bonos que valen papelillo y seguros de salud que no aceptan en ninguna clínica. Por si esto fuese poco hay frustración ante la política entreguista y blandengue del gobierno con el hampa. El desconcierto en la tropa policial es mayor cuando recibe instrucciones tales como negociar con el hampa y paralizar investigaciones criminales en los territorios liberados por los criminales que todavía son eufemísticamente llamados zonas de paz.
V. Transición. Apoyar una enmienda que acorte el periodo de la Asamblea Nacional podría ser la única forma de que Miraflores acepte el revocatorio a Nicolás Maduro. Tal como lo anunció Escarrá hace dos meses, a la final serán votados 2 proyectos de enmienda. Esto dependerá de una decisión política que involucra a varios factores civiles y militares en el régimen (PSUV, FANB, etc.) Hay quienes aun ven con recelo la propuesta de Escarrá ante lo que se anticipa podría ser una aparatosa derrota. La tesis dominante es evitar cualquier consulta popular este año, incluyendo la elección de gobernadores, y crear las condiciones para que Aristóbulo asuma la presidencia en Enero o Febrero de 2017.