domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Por qué el gobierno no termina de caer?

No es una pregunta ociosa.

Es una pregunta lógica.

Cómo es posible que con una economía de guerra, sin comida, sin medicinas, en medio del peor caos que haya conocido la historia de Venezuela y para colmo con un rechazo de más del 80% de los venezolanos el régimen aún se mantenga…

Tiene que existir una explicación.

Milagro.

Suerte.

La falta de una explicación racional casi nos lleva a dudar de lo evidente.

¿Será que la crisis no es tan grave como pensamos?

¿Será que acaso el gobierno no está tan mal como dicen las encuestas?

¿Será que acaso la gente se canso y “espera” a que el gobierno se caiga solo?

No.

La realidad es que la crisis y el gobierno están peor de que podemos percibir.

Si el gobierno aún no ha sido desplazado del poder no es por otra razón que la ausencia de un fuerza con igual o superior energía para lograrlo.

Esa fuerza del descontento y la indignación está esparcida por todas las calles de Venezuela dividida y debilitada por una dirección política errática y confundida.

Se requiere la unidad no solo de los partidos políticos de oposición sino de todas las fuerzas sociales para enfrentar y acabar con la dictadura.

Sin esa unidad es posible que continuemos preguntándonos durante un año más ¿Por qué el gobierno no termina de caer?