jueves, 1 de diciembre de 2016

Hay que salvar al chavismo del chavismo

No hay nada que toque el gobierno que quede automáticamente pulverizado.

Sin exagerar el país está totalmente arruinado.

La crisis agrícola pretende ser subsanada con militares haciendo cultivos hidropónicos y gallineros verticales.

La infraestructura en general está colapsada.

El Banco Central y PDVSA están técnicamente quebrados.

El bolívar como moneda vale menos que una hojita sencilla de papel higiénico.

Por supuesto, no hay ni comida ni medicinas porque corruptos chavistas compran dólares a 10 bolívares, los venden a 4500 en el mercado negro y culpan a DólarToday de la devaluación.

Perverso.

El PSUV como partido político ha quedado reducido a polvo cósmico.

Sólo subsisten en los barrios las alcabalas que trafican con las bolsas de comida CLAP que pierden su influencia ante justamente la escasez de alimentos.

La fuerza armada trató de socorrer orgánicamente al régimen ante la ausencia del PSUV.

Pero la fuerza armada nacional también sufre los embates de un régimen corrupto que ha llevado sus prácticas desquiciadas e inmorales hasta los cuarteles.

No es una exageración.

El régimen está acabando con todo.

Ya destrozaron la revolución y ahora están acabando con lo poco que queda de república.

Si los dejan en el poder unas semanas más implosionarán y acabarán con el mismo gobierno.

Al chavismo que destruye todo lo que toca hay que salvarlo de sí mismo.