domingo, 26 de febrero de 2017

La prueba que hacía falta contra El Aissami

Uno de los representantes más característicos del degredo oficialista es precisamente el actual VicePresidente de la República, Tareck El Aissami. De ser un  joven dirigente político que llegó a las alturas del poder levado de la mano de Hugo Chávez hoy se ha convertido en unos de los más conspicuos elementos de la corrupción y la opulencia roja.

El departamento del tesoro de los EEUU expuso los nexos entre Tareck El Aissami y su testaferro Sarmak López en una trama que involucra el lavado de millones de dólares en el sistema financiero norteamericano al amparo del gobierno venezolano.

Pero a las acusaciones que presentan los EEUU para sancionar a El Aissami por sus nexos con el narcolavado internacional el régimen venezolano respondió a priori exculpando casi de inmediato al cuestionado vicepresidente.

Como es costumbre en estos casos, y ya se ha visto en otros incluidos el de los sobrinos de Nicolás maduro y Cilia Flores condenados por tráfico de drogas en los EEUU, la respuesta del gobierno es una campaña de desinformación para convencer a sus bases, civiles y militares, que todo es una maniobra de los EEUU. El objetivo de esta campaña es ocultar la verdad y en última instancia al menos sembrar la duda sobre la veracidad de las acusaciones.

Pero esta vez el propio acusado sería el encargado de aportar la prueba estelar que lo incrimina. A diferencia de Diosdado Cabello, el Pollo Carvajal y el propio Néstor Reverol, Tareck El Aissami se delató sin rubores y publicó una carta pública de página entera en el New York Times en respuesta a las acusaciones del Departamento del Tesoro.

Cálculos indican que esa página pudo costar entre 250 mil y 300 mil dólares. La pregunta que todo el mundo se hace y en especial los chavistas, civiles y militares, que aún acompañan al régimen es ¿de dónde sacó Tareck El Aissami esa cantidad de dinero? Clave: No fue ni de su sueldo ni de los fondos de PDVSA internacional. Alguien muy poderoso con bastante dinero en los EEUU siguiendo instrucciones de Tareck lo hizo en su nombre.


Pero la carta de página entera en el NYT deja más dudas que las preguntas que trata de responder. En su desesperación por ser Presidente de Venezuela Tareck El Aissami calculó que un veto de los EEUU por vínculos con el narcotráfico sería un grave riesgo a su aspiración presidencial. Por eso, quizás, en forma desaforada y sin meditarlo se lanzó con una acción que lejos de aclarar lo incrimina aún más. Sobre todo ante los ojos de sus propios camaradas que si antes dudaban ahora acaban de ver la prueba que hacía falta para convencerse que Tareck anda en algo raro. En algún tipo de negocio en el que no todos los chavistas pueden participar. Sobre todo los de a pie.