miércoles, 6 de julio de 2016

Tratando los símbolos patrios como toalla sanitaria

Es legendario el desprecio del chavismo en el poder por las formas y los símbolos de la República.

Desde 1999 Hugo Chávez emprendió una cruzada personal para acabar con todos los símbolos de lo que él bautorizo como la IV República.

La IV era sinónimo de anthistoria y corrupción y por consiguiente toda representación de ella debía desaparecer.

En su empeño Chávez le cambió el nombre a la república, cambió el escudo de armas y alteró a su capricho los libros de historia.

En ese reivindicar un estilo heterodoxo de hacer política Chávez incluso cambió el papel institucional de la Fuerzas Armadas.

La institución militar que antes lo era del país ahora solo profesaba lealtad al nuevo culto bolivariano chavista.

Todo esto desencadenó un proceso de destrucción de los elementos simbólicos que amalgaman un país.

Sin historia, sin símbolos, sin unas fuerzas armadas al servicio del país la esencia de la República se derrite cada dia mas en manos del chavismo oficialista.

El desprecio por los símbolos y la historia alcanzaron su punto de clímax ayer 5 de julio de 2016.

En un evento sin precedentes, el poder ejecutivo y su brazo servil en las Fuerzas Armadas ignoraron la celebración de los 205 años de la declaración de la independencia de Venezuela.

Como si se tratase de comer cotufa Maduro seguido por sus operadores militares decidieron hacer una celebración aparte.

La simbólica apertura del cofre que contiene el acta original de la independencia de Venezuela fue abierta a las carreras por una funcionaria de segunda de la cancillería con la ausencia de los representantes de los otros poderes públicos.

Maduro los reunió en otro sitio supuestamente para no ser parte de la celebración conjuntamente con la Asamblea Nacional.

La afrenta no fue para la Asamblea Nacional sino para los 205 años de historia republicana.

Este desaire a la historia de Venezuela y sus símbolos no es nuevo, pero dice mucho de hasta donde el gobierno está dispuesto a llegar.

Este grave precedente seguirá a otros no menos bochornosos donde el régimen seguirá mostrando no solo sus desprecio por la historia sino también por las leyes y el estado de derecho.

Un gobierno capaz de de usar las leyes y los símbolos patrios como una toalla sanitaria es capaz de cualquier cosa.

Cualquier cosa.




martes, 5 de julio de 2016

La solución la tienen otros

El discurso político siempre se adorna con frases más o menos comunes que enuncian un deseo más que una realidad.

Decir, por ejemplo, que la solución y el destino del Venezuela está en manos de su pueblo es lo políticamente correcto.

Es lo que debería ser,

Pero en una crisis política y social asfixiante como la que se hoy se vive esto es imposible.

Pero aun así hay que decirlo.

Lo contrario es caer bajo las acusaciones de instigar “salidas no democráticas”

La  verdad duele. Y la verdad es que hoy en Venezuela el destino político no está en manos del pueblo.

No importa que la oposición reúna 10 millones de firmas para activar la solicitud del Referéndum, o que logré 15 millones para convocar o que inclusive obtenga 20 millones de votos en la consulta popular para deponer a Maduro…

Siempre habrá un pequeño resquicio por el cual el régimen con sus muletas institucionales logre burlar la ley y la voluntad de la mayoría.

Entonces ¿En manos de quien estamos?

Ciertamente no en manos de las mayorías.

La resolución de este conflicto está más en manos de los apetitos y los miedos de la cúpula del PSUV y el Alto Mando Militar que en los votos y en la calle.

Si solo bastase la presión popular para salir de esta dictadura, ya hace tiempo habíamos salido de Maduro.

No es así.

Es cierto que la calle puede presionar y seguramente influir en los temores de quienes tienen el poder para decidir.

Pero, ultimadamente, serán estos operadores impuestos por el propio Maduro quienes evalúen cómo y cuando saldran de el.

No por complacer la presión popular, sino por puro cálculo y pragmatismo político.

Solo la reacción primaria de supervivenci fisica y politica es lo unico que podra sacar de su necedad a políticos y militares que rodean a Maduro y cuya suerte parece atada a la de el.

Ya el Madurismo acabó con el chavismo. Y en eso no hay vuelta atrás.

El legado del Supremo se fue sin gloria por el hueco negro del sanitario.

Eso no tiene reparo.

De lo que se trata ahora, para estos operadores maduristas, es de salir con vida, literalmente, de esta charada que cada dia empeora.

Y quizás al tratar de sacrificar a Maduro y salvar su pellejo también se pueda salvar lo poquito que queda de este país.-




lunes, 4 de julio de 2016

¿Cuanto tiempo dejarán a Maduro?

Nicolás Maduro llegó a un punto de no retorno.

Las encuestas reflejan la popularidad y el rechazo rotundo a este presidente que arrastra en su debacle al PSUV.

El nivel de rechazo muestra que no importa lo que Maduro haga, perdió lo único que tiene un gobernante demócrata para interactuar con su pueblo: La confianza.

Sin confianza se pierde todo.

Y es que nadie, ni siquiera los chavistas confían en su presidente.

Menos cuando dice que habla con Chávez a través de un pajarito o que sus familiares fueron ayudantes de Simón Bolívar.

Desvaría, alucina, enloquece.

Entonces, ¿por qué lo dejan seguir al fondo del abismo?

Maduro ya no es dueño de su destino. El punto de no retorno también incluye los poderosos hilos de acero que controlan su vida, política y ecológica.

Las fuerzas que manejan a Maduro hoy están decidiendo cuánto tiempo más lo mantendrán allí como escudo para que les proteja de la avalancha de rechazo popular.

Allí están Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez y Tareck El Aissami quienes cada vez que Maduro la pone en público le dicen en el oído “Sigue asi, que te la estas comiendo.”

Parece que el tiempo está llegando y ahora es inevitable hacer algo con Maduro, antes que acabe con todo.

El tiempo se agota y las opciones de sacarlo por la puerta grande, con honores, también se agotan.

Ahora solo queda la opción de los empujones impuesta por las circunstancias.

La salida de Nicolás Maduro, su sacrificio, está en manos de sus propios operadores políticos quienes hoy están tomando decisiones más basadas en su propia supervivencia que en la salud de la república.

¿Un mes? ¿Tres meses? ¿Seis Meses?




domingo, 3 de julio de 2016

Sacar a Maduro para salvar a la Revolución

El PSUV, el chavismo y sus aliados políticos están en guerra sin cuartel contra la realidad.

Les cuesta aceptar que lo que se construyó en 17 años haya sido lanzado por el hueco del sanitario.

De boca para afuera siguen repitiendo que el pueblo aún es chavista y que este solo un pide un cambio de políticas más un un cambio de gobernantes.

Puertas adentro ellos, que son políticos, saben la realidad: El pueblo esta harto de la corrupción bolivariana y no quiere saber nada ni del gobierno ni del chavismo.

Las encuestas confirman una tendencia perceptible desde hace meses. El rechazo a Nicolás Maduro va más allá del 90%. Y hay que insistir. Estos números incluyen chavistas.

Hasta el chavismo está de acuerdo en que Maduro no solo destruyó al país, sino que con él se llevó por delante la llamada revolución bolivariana.

Ahora lo que queda es remediar el daño.

Siguen apareciendo focos, fisuras en el PSUV y el Alto Mando Militar ante la línea oficial de ignorar la realidad.

La verdad es que esto no parece que se prolongara por mucho tiempo.

Hoy son más los dirigentes del chavismo que asumen la necesidad de sacar a Nicolás Maduro de Miraflores, por cualquier vía, para tratar de salvar lo queda de la revolución.

En mi opinión las fuerzas definitivas para romper este bloqueo institucional que ahoga al país vendrán del seno del propio chavismo, no de la oposición.

Como en Biología será el mismo cuerpo el que produzca los anticuerpos para tratar de combatir la enfermedad.

Será un proceso doloroso. Los chavistas nos metieron en esto y los propios chavistas parecen destinados por las leyes de la biología a liberarnos de esta tragedia.

Por cualquier vía.





Las FANB del gobierno están fracturadas

I. EL 24. Por segundo año consecutivo no se realiza el tradicional desfile militar con motivo de la Batalla de Carabobo el 24 de junio. Indagamos las razones. El año pasado la razón fundamental fue presupuestaria. El Ministerio de la Defensa ya venía anticipando recortes en los recursos y se consideró una decisión estratégica no realizar el desfile debido al alto costo en adquirir y movilizar equipos militares. Este año la historia es un poco diferente. Me informan que además de evitar los altos costos, lo cual parece justificado, la razón esencial es el temor a una situación irregular con los soldados que podría haber empañado el evento. No, no me refiero a golpes de estado o intentos de magnicidio. Inteligencia militar recomendó abortar el desfile ante el “grave riesgo” de una protesta de soldados en pleno desfile exigiendo mejoras en sus raciones de comida y mejor trato en los cuarteles.
II. RECHAZADO. Diosdado Cabello no solo es uno de los políticos oficialistas más rechazados en la calle, después de Nicolás Maduro. El rechazo a Diosdado también lo expresan, en privado, oficiales que son obligados a soportar sus aburridos bodrios televisivos. Estas reuniones televisadas donde Diosdado se muestra rodeado de oficiales que le ofrecen su saludo militar no han sido autorizadas ni desautorizadas por Nicolás Maduro. Muchos de ellos luego se reúnen con el Ministro Padrino López para aclarar cualquier duda sobre sus lealtades. Es una muestra de la grave fractura que vive hoy las FANB.
III. EQUILIBRIO. Nunca ha sido tan difícil nombrar a un Ministro de la Defensa como ahora. La división que hay en las FANB es inocultable y a pesar del hermetismo ya trasciende el ámbito de los cuarteles. Permitir a los militares participar en la política abrió las puertas a la creación de grupos y facciones dentro de las propias formaciones militares chavistas. En esta oportunidad Nicolás Maduro tiene que tomar una decisión la cual, sin duda, afectará el equilibrio de poder interno en las FANB. Las opciones incluyen al almirante Franklin Montplaisier (ANB), al General Néstor Luis Reverol (GNB) e incluso prorrogar el periodo del General Padrino López. La sorpresa (!) seria Tareck El Aissami. Si el Ministro de la Defensa es un militar o un civil distinto a Padrino López es muy probable que Nicolás Maduro decida separar las funciones de Ministro y Comandante Estratégico Operacional, como era en tiempos de Chávez.
IV. LÍNEA. La burocracia oficial y militar tiene una orden: “A los opositores ni un vaso de agua.” Esto lo ordenó Maduro y lo repitieron otros operadores políticos como Diosdado Cabello y el General Motta Domínguez entre muchos otros. Por esto se han generalizado los atropellos en contra de dirigentes y activistas de partidos opositores por parte de oficiales y soldados que lo asumen como un deber patrio. Así lo hicieron un grupo de oficiales la semana pasada cuando trataron de impedir el acceso de la caravana por carretera liderada por Lilian Tintori para llevar medicinas a Tucupita. A pesar de la tozudez de estos efectivos la caravana llegó triunfante a Tucupita...en curiara.
V. HONOR. El reclamo que se le hace a los militares activos no es que se sumen a una aventura de golpe de estado. La crítica es que no defiendan la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que juraron defender, con la misma vehemencia que juran lealtad al chavismo y al socialismo. Es muy lastimoso ver a oficiales de alta graduación como corifeos de las consignas y dislates del gobierno y al mismo tiempo indiferentes ante el ultraje de la Carta Magna. En este momento, definitivo para supervivencia de la República, asumir la defensa de la Constitución es lo honorable y digno aunque eso cueste la carrera militar.-

sábado, 2 de julio de 2016

Maduro le puso plazo al revocatorio


Días atrás Maduro habría dicho que si el CNE decide convocar al referéndum el iría a contarse.

La intrincada madeja que el régimen le monto al Revocatorio para impedirlo se ha ido desatando poco a poco.

El trabajo persistente de la MUD para insistir en el Revocatorio y sobrevivir las presiones no solo del gobierno sino de sectores que, con toda razón, exigen salidas más extremas a la crisis política, está dando resultado.

Todas las trabas burocráticas, jurídicas, históricas, genéticas y cabalísticas que le han puesto la Revocatorio se han ido saltando. Una a una.

Al punto que los operadores del régimen ya retroceden en su argumento para decir es imposible que la oposición reúna el 20% de las firmas.

Pareciera que hasta ahora, a pesar del fraude institucional orquestado en forma vulgar por el CNE, la oposición ha logrado ganar la pelea con las reglas de juego del gobierno.

Pero esto no debe alimentar la ilusión que el final feliz está a la vuelta de la esquina.

El inefable Diosdado ya lo dijo: “No les vamos a poner fácil el Revocatorio”

Osea, vendrán más y peores trabas.

Aún les queda la carta diabólica del TSJ. ¿Se atreverá la Sala Constitucional a fabricar una falacia jurídica para declarar la nulidad del Referéndum una vez que el CNE lo apruebe?

Lo interesante es apreciar que de una u otra forma tanto Maduro como Diosdado no descartan del todo el hecho de ir a contarse.

No sabemos si la presión internacional y la gestión de buenos oficios de la OEA lograran hacer entrar en razón al régimen venezolano. Es una posibilidad.

Pero hay otros factores de orden interno, como la explosiva crisis social, que podrían llevar al régimen a admitir la celebración del referéndum este año.

Esta situación luce incierta para todos, pero en especial para los líderes del gobierno que tienen que enviarle un mensaje cifrado a sus seguidores: Rechazar el Revocatorio con todo, pero con una pequeña posibilidad de que se celebre y ante esto también hay que estar preparado.

Nicolás Maduro habla de derrotar a la Asamblea Nacional dentro de 6 meses.

Solo hay dos consultas que podrían ocurrir en seis meses o en Diciembre de 2016: El Referéndum Revocatorio y la elección de gobernadores.

Ambas lucen inciertas, pero los actores políticos no pueden basar su cálculo político en ignorarlas.

Y menos el gobierno.




viernes, 1 de julio de 2016

La Carta Democrática Interamericana está activada… tic, tac…

Que dice el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana?

En caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente.
El Consejo Permanente, según la situación, podrá disponer la realización de las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática.
Si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas, incluyendo gestiones diplomáticas, conforme a la Carta de la Organización, el derecho internacional y las disposiciones de la presente Carta Democrática.
Durante el proceso se realizarán las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática.”

Alteración Constitucional

El presupuesto de la alteración Constitucional en un Estado miembro de la OEA no es solamente la visión restringida a un intento violento de deponer un gobierno legítimamente constituido.

En su acepción más amplia aceptada por juristas y reconocida en la comunidad internacional se produce una alteración del orden Constitucional cuando se producen flagrantes violaciones al texto Constitucional del estado miembro como en el caso de Venezuela.
Esto, independientemente de quien cometa las violaciones.

En su visión maniquea de la situación la canciller Delcy Rodríguez rechaza la aplicación de este artículo argumentando que solo los estados miembros podrían invocar este artículo.

La canciller confunde para quien es la protección jurídica. La intención de la protección jurídica no es para el estado miembro, es para los ciudadanos del estado miembro que podrían verse afectados en caso de una alteración del orden Constitucional.

El evidente que desconocimiento del poder ejecutivo al poder legislativo en Venezuela, las violaciones sistemáticas a los derechos humanos y sociales configuran el supuesto de alteración del orden Constitucional.

Informe Almagro

Según el artículo 20 de la CDI el Secretario General de la OEA puede valorar la situación y presentarla al Consejo Permanente.

Esto fue precisamente lo que hizo Luis Almagro al presentar un informe pormenorizado de todas las situaciones que en Venezuela configuran una grave alteración del orden Constitucional.

El régimen ha tratado de desacreditar el Informe Almagro pero sin poder destruir la premisa fundamental: La crisis política y social que vive Venezuela es en sí una violación a los postulados de protección jurídica y estado de derecho consagrados en la Constitución Nacional.

El Proceso

Según lo que ha indicado el Secretario General de la OEA y han reconocido la mayoría de los embajadores, el Informe Almagro abrió un proceso de evaluación de la grave crisis venezolana.

El gobierno argumenta que el Informe Almagro fue engavetado tratando de hacer ver que el hecho que ese mismo dia no se haya tomado una decisión sobre el mismo es una derrota para el ponente.

Lo que no dice el gobierno es que el Informe Almagro está en el escritorio  de todos los embajadores, bajo estudio, con una obligación política y moral de tomar una decisión sobre el mismo, cualquiera que ella sea.

Los países miembros de la OEA saben perfectamente que en manos del gobierno bolivariano la democracia, sus instituciones y principios en Venezuela están sucumbiendo.

No pueden estos países esconderse tras un tecnicismo jurídico o un prejuicio político para ignorar la gravedad de la situación.

Alguna decisión deben tomar.

Bien sea un exhorto al gobierno venezolano a cumplir su propia Constitución, una mediación de buenos oficios para promover un acuerdo nacional y restablecer el orden vulnerado o inclusive una sanción.

La verdad es que la decision dependera mas de una valoración política que jurídica.

Estado de la situación

De lo que no hay duda es que en el contexto de lo previsto en el artículo 20 de la CDI y el informe presentado por Luis Almagro efectivamente la Carta Democrática ha sido invocada, el proceso ha comenzado y Venezuela, aunque Delcy Rodríguez reviente de la ira, está bajo la evaluación de los países miembros.

La tesis del régimen venezolano es curiosamente la que asumen las dictaduras en estado terminal.

Argumentan que en nombre de la soberanía del estado ningún país  u organismo internacional podría intervenir para corregir graves distorsiones al orden Constitucional o a los Derechos Humanos.

En otras palabras, en nombre de la soberanía del estado venezolano la comunidad internacional debe permanecer indiferente frente al infame genocidio que ocurre en Venezuela en este momento y que es auspiciado por el propio gobierno.

El gobierno y sus operadores insisten que el Informe Almagro fue engavetado, que la OEA no tomará ninguna decisión, etc.

Mientras tanto el proceso avanza y se espera que pronto el Consejo Permanente de la OEA tome sus primeras decisiones sobre el caso Venezuela.

Esto es inevitable.

Aunque Maduro, Delcy y Diosdado digan lo contrario.

Es la realidad.