martes, 5 de enero de 2016

"Empujoncito" a la ilegalidad


La estrategia del gobierno es muy clara. 
Tratara por todos los medios de empujar a la oposición al terreno de la ilegalidad para justificar su eliminación física y política. 
El juego que se abre a partir del 5E con la confrontación Asamblea Nacional-Poder Ejecutivo dejara amplio margen para ello. 
El régimen usara el poder de sus 4 supermagistrados en el TSJ para que desde la sala Constitucional se anulen virtualmente todas decisiones de la AN. 
Esto busca fomentar el desanimo en los opositores sobre las opciones legales de lucha política. 
La oposición tendrá que pelear con reglas de juego prestadas, al menos por ahora, para remover al chavismo del poder político. 
Asumir opciones extrajurídicas o inconstitucionales llevaría a la oposición a perder los espacios institucionales logrados hasta ahora.

lunes, 4 de enero de 2016

Se impuso la línea dura en la oposición



La elección de Henry Ramos Allup como virtual Presidente de la nueva Asamblea Nacional marcará el tono de los acontecimientos que se sucederán en las próximas semanas.

En el bloque opositor hay dos tendencias claramente definidas en función de como abordar el cambio político y la transición.

Una tendencia liderada por Primera Justicia que propone un cambio gradual, ofreciéndole oportunidades al gobierno para rectificar en sus políticas, si es necesario. Todo en función del interés nacional, argumentan en privado.

Esta posición busca asegurar que la oposición tenga en sus manos mayores y mejores resortes de poder antes de emprender la siguiente batalla, que podría ser la decisiva.

La otra tendencia es liderada por Voluntad Popular y sus aliados. Esta tendencia propone un cambio más inmediato como respuesta al ya anunciado bloqueo desde el gobierno.

La expresión política mas visible de esta tendencia fue la convocatoria de #LaSalida planteada por Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma como estrategia para confrontar al gobierno de Nicolás Maduro.

La selección de la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional fue la primera y la más importante decisión de la oposición venezolana desde 2005 cuando decidió retirarse de las elecciones parlamentarias.

En una votación secreta el 55% de los parlamentarios de oposición escogieron al representante más visible del ala radical: el diputado Henry Ramos Allup de Acción Democrática.

El verbo candente de Henry Ramos ya provocó el rechazo del régimen que a través de sus voceros no ocultó sus simpatías por una presidencia de la AN en manos de Julio Borges de PJ.

Esta elección reflejó el estado de ánimo de la mayoría de los diputados y del país en general. Hay un deseo de cambio político casi inmediato dada la gravedad de la tragedia que se vive.

Aunque la oposición ha hecho énfasis en su intención de llegar al parlamento para legislar es muy probable que la dinámica del país y los obstáculos desde el gobierno cambien las prioridades de su agenda.

No pasaran muchos días para que los choques con el Tribunal Supremo de Justicia hagan imposible el papel de la Asamblea Nacional.

Y desde ese momento no habrá otra solución política posible para dirimir este conflicto que la convocatoria a un referéndum revocatorio del mandato presidencial y nuevas elecciones.

sábado, 2 de enero de 2016

¿Golpe Constitucional?

El régimen controla los resortes del poder para lograr con éxito diferir o inclusive suspender procesos electorales esenciales para el cambio político como el referéndum revocatorio y la elección presidencial. . Los lapsos legales que habría que cumplir y una deliberada confrontación entre la AN, el CNE y el TSJ podrían hacer virtualmente imposible una salida electoral dentro del marco de la Constitución en el 2016. Esto equivaldría al uso de mecanismos pseudo-legales para mantenerse inconstitucionalmente en el poder. Este golpe a la Constitución provocaría una situación inédita donde fuerzas sociales diversas converjan para tratar restituir el orden constitucional vulnerado. Parafraseando al analista Jesús Seguías, el cambio político en el 2016 es irreversible. La pregunta es como lo queremos: ¿Con muertos? o ¿Sin muertos?

viernes, 1 de enero de 2016

Frente a otro punto de quiebre

El triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias de 6D/2015 rompió el ciclo hegemónico del chavismo en Venezuela.
Este ciclo se inició en 1998 con el triunfo de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales y se prolongó por casi 17 anos con algunos retrocesos importantes pero siempre conservando el corazón del poder político en Venezuela.
Hugo Chávez fue el resultado de una profunda crisis política, social y económica que encontró su momento pico en 1998.
El chavismo llego al poder con la promesa de redimir a los desposeídos y acabar la corrupción. Ambas fueron deudas mortales de la llamada IV Republica.
Con esas banderas y esa esperanza Chávez liderizó una reforma profunda a la Constitución Nacional que le permitió desmantelar el mecanismo de equilibrios políticos salvaguardados en la Constitución de 1961. 
Esa confianza popular expresada más de una vez en votaciones masivas y en la nueva Constitución se convirtieron en un inmenso cheque en blanco al régimen de Chávez. Desde ese mismo momento el régimen comenzó a gobernar sin controles y sin obligación de rendir cuentas a sus bases.
Lo que hemos visto en estos 17 años  de régimen chavista ha sido el proceso de destrucción sistemática del estado y la nación venezolana.
Cambios estructurales importantes tales como la delegación automática de las funciones legislativas al Presidente de la República mediante leyes habilitantes degradaron la función del estado a la expresión caprichosa de un solo hombre.
Otras decisiones marcarían el ritmo acelerado del desmantelamiento institucional.
En las Fuerzas Armadas los Generales aumentarían de 25 a más de 700 en 2015 fracturando la fuerza y unidad de las FANB para sumarla a la polarización política que sufre el país.
La ausencia de un poder legislativo autónomo y una contraloría con sentido ético ayudaron al florecimiento del pillaje y la corrupción desde lo mas alto del poder hasta los consejos comunales  controlados por el gobierno.
Los inmensos niveles de corrupción y la incapacidad del gobierno para atender problemas puntuales en materia de economía, empleo y seguridad publica alejaron a una masa importante de electores de la órbita del régimen.
Este desencanto empujó miles de chavistas a votar por la oposición y a muchos otros a quedarse en su casa.
Como resultado de ese desencanto la oposición logro la victoria electoral mas importante en 17 años.
En 2015, al igual que por allá en 1998, Venezuela se encontraba en una profunda crisis.
La crisis del 2015 es inédita. Solo se parece a la de 1998 en su caracterización como punto de quiebre histórico. Pero sus elementos, características y tendencias son completamente diferentes como ya se ha visto.
Venezuela sigue siendo un inmenso laboratorio político y social en el cual diversas tendencias y enfoques entran en juego. 
Mi intención con este blog es analizar los escenarios y las correlaciones de fuerzas de los diferentes actores en la lucha por el poder político en Venezuela.
Este análisis promete ser sistemático y con rigor científico, pero no es en absoluto neutral o imparcial.
Este análisis lo hago desde una perspectiva pluralista que alienta la diversidad de opiniones en una sociedad verdaderamente democrática y lucha contra todo tipo de abuso y corrupción de cualquier signo.
Trato de leer y releer hechos políticos y sociales para entender su lógica interna y tratar de pronosticar como será su evolución ulterior.
Igualmente me hago el propósito de tratar de caracterizar correctamente situaciones y actores en la lucha por el poder político en Venezuela para hacer una prospectiva y un balance de las posibilidades de los sectores y fuerzas democráticas.
¿Sectores y fuerzas democráticas? Si. Porque la primera caracterización para este análisis, y quizás la mas importante, es que el régimen que gobierna hoy en Venezuela es una dictadura cívico-militar de nuevo tipo.
Partiendo de esta premisa y desagregando cada uno de sus elementos me propongo analizar su impacto en el corto, mediano y largo plazo.
Para ello organizare mis observaciones y valoraciones en la forma de análisis de coyuntura.
Desde hoy compartiré con ustedes estas observaciones con el objeto de profundizar en la compresión de la dinámica política y social de Venezuela y sus posibles desarrollos.-