domingo, 29 de enero de 2017

Crisis de estado vs. crisis de gobierno

Para cualquier miembro o sector de la oposición democrática en Venezuela es esencial leer correctamente la naturaleza de la crisis que se vive. Una lectura incorrecta deriva en dramáticos errores de estrategia política como los que hasta ahora ha cometido la alianza electoral de la MUD.

La victoria electoral de alianza opositora en diciembre de 2015 alentó la falsa ilusión de luchar y derrotar al régimen en el terreno electoral. Por esto la MUD y sus voceros se lanzaron con el mayor empeño y con no menos ingenuidad en una lucha para promover el referéndum revocatorio que sacaría de la presidencia eventualmente a Nicolás Maduro. Asumiendo, equivocadamente, que el régimen aceptaría firmar su propia acta de defunción.

Todo el año 2016 se fue en la lucha infructuosa por tratar de convocar el Revocatorio y en las últimas semanas a tratar de revivir unas elecciones de gobernadores que el gobierno ya había cancelado en forma indefinida ante la certeza de perderlas.

No creo, como muchos aseguran, que la MUD está vendida al régimen. Aunque si veo con claridad que hay unos factores que integran la MUD que le hacen el juego abiertamente a la dictadura. El problema que ha tenido la MUD a la hora de definir una estrategia de lucha exitosa contra el régimen parte de una lectura equivocada de la naturaleza de la crisis política que se vive.

La tesis dominante en la MUD es que se está ante una crisis de gobierno y la respuesta lógica es la lucha y movilización de tipo electoral. Las crisis de gobierno podrían ser resueltas por la vía electoral en una democracia normal donde funcionan los poderes públicos y el estado de derecho. Ese no es el caso de Venezuela donde el gobierno se niega a cumplir la Constitución y las leyes para mantenerse en el poder. Un simple cambio de gobernadores o inclusive un cambio de Presidente no resolverá en el corto plazo el daño que el chavismo le ha hecho al estado y al país.

Lo que hay en Venezuela y que la MUD no parece entender es una profunda crisis de estado. Se trata del colapso de las instituciones que podrían ayudar a la sociedad a resolver estas contradicciones. Es el fracaso del estado en garantizar derechos fundamentales como el derecho a la vida y derechos individuales como el derecho a la propiedad.

Frente a esta coyuntura la táctica electoral es absolutamente inocua porque el régimen se negara a convocar elecciones que podría perder y de hacerlo solo sería bajo condiciones de coerción y manipulación para controlar su resultado. Y para esto aun cuenta con el poderosos aparato policial y militar.

La MUD y la oposición en general deben plantearse una estrategia política de confrontación y desmantelamiento del modelo chavista para abordar esta crisis de estado. Esto implicaría un esfuerzo más orgánico y sistemático de organización social y protesta ciudadana para cambiar la correlación de fuerzas sobre todo en sectores decisivos como las FANB y “ganarlas” para la causa democrática así como sectores que se autodefinen chavistas críticos.

Cuanto más tarde la oposición en entender la naturaleza de la crisis que se vive y actúa en consecuencia, tanto más tardaremos en salir de esta pesadilla.